El proyecto Misión Caleb se desarrolló en dos fechas. Caleb Alfa, en cada campo misionero, y Caleb Omega, en el nororiente peruano. Antes, durante y después de cada evento, los jóvenes adventistas se desafiaron para realizar acciones misioneras.
Las acciones solidarias como la maratón 5K que promovió un estilo de vida saludable, la limpieza de calles y la donación de sangre, sumaron el trabajo voluntario de los jóvenes. Sin embargo, la actividad principal y objetivo de la semana fueron los centros de evangelismo Caleb, donde cientos de personas asistieron para conocer la Palabra de Dios.
Casas, losas deportivas y locales, se vistieron de iglesia para recepcionar a miles, quienes disfrutaron de programaciones especiales de acuerdo a su grupo etario. Los jóvenes trabajaron en equipos Calebs, conformados por cinco personas: el evangelista, el coordinador de interesados, el coordinador de evangelismo infantil, el coordinador de programa y la persona encargada de las acciones solidarias.
Los centros Calebs, noche a noche, estuvieron llenos de gente como resultado de las visitas misioneras, que se realizaban durante la mañana y la tarde. Ellos separaron un tiempo especial para evangelizar y testificar por medio de su testimonio personal. Los asistentes recibieron a cada joven adventista, ya sea en su casa, trabajo, entre otros lugares, para estudiar la Biblia.
Caravana Misión Caleb
Al trabajo misionero y para predicar el mensaje de salvación, se sumaron a la campaña de Misión Caleb el pastor Pako Mokgwane, líder asociado de los Jóvenes Adventistas para el mundo y el pastor Carlos Campitelli, líder de los Jóvenes Adventistas para Sudamérica. La caravana recorrió las ciudades de Tarapoto, la Banda de Shilcayo y Moyobamba.
Ellos fueron testigos de la gran movilización e impacto de los jóvenes adventistas misioneros en el nororiente peruano. Como resultado, más de 6.000 personas fueron tocadas por el Espíritu Santo y entregaron sus vidas a Cristo mediante el bautismo. “Jesús dice: “¿Quién irá?”, y tú debes decir: “¡Yo iré!”. Somos misioneros para Cristo", comentó el pastor Pako Mokgwane.
También el pastor Carlos Campitelli resaltó el trabajo realizado, donde los calebs vivieron una experiencia integral de servicio, misión y amor. “Que Dios los siga utilizando, son imparables, con esa fuerza y alegría que reflejan. Sigan contando a otros que Jesús está volviendo, sigan dejando huellas”, enfatizó.
La versión original de esta noticia se publicó en el sitio de noticias en español de la División Sudamericana.






