Los alumnos se reúnen en la explanada de la bandera antes de partir hacia sus lugares de voluntariado. (Foto: Darren Heslop)
United States | Isabella Koh

El Día del Cambio anual de la Universidad de Andrews se llevó a cabo por sexto año consecutivo el 15 de septiembre de 2022. Más de 1.100 alumnos y empleados trabajaron como voluntarios dentro de la comunidad en 32 lugares del ámbito local. El programa estuvo coordinado por el Center for Faith Engagement (CFE; Centro de Participación de Fe) en colaboración con el Centro de Estudiantes de la Universidad Andrews (AUSA). Muchos voluntarios, líderes de proyectos, clubes de estudiantes y departamentos formaron uno de los equipos de planificación más grandes hasta el momento, sentando las bases para un día de servicio exitoso.

Teela Ruehle, directora de misiones estudiantiles y proyectos de servicio, expresa: “Nuestro lema es hacer que el mundo cambie, y el jueves pudimos poner nuestra fe en acción y vivir esa misión. Cuando compartimos por primera vez la visión del Día de Cambio, el objetivo era que Andrews no solo se instalara en la comunidad, sino además tuviera una presencia positiva”.

Ruehle sigue diciendo: “Tuvimos varias organizaciones más pequeñas y con poco personal que nos dijeron este año que estaban esperando que las llamáramos y se entusiasmaron con la idea de que volviéramos. Esto es exactamente lo que esperamos con el Día de Cambio: que nuestra comunidad de Andrews brinde una influencia e impacto positivos para que podamos ayudar a provocar un impacto en la vida de los demás y mostrar el amor de Dios”.

El jueves de mañana, los voluntarios se reunieron para desayunar, recoger el almuerzo y prepararse para el día. Luego partieron en grupos a sus diversas ubicaciones. Participaron lavando autos, restaurando la naturaleza, trabajando en jardines, armando paquetes de regalos, realizando servicios de extensión comunitaria y mucho más.

Ruehle afirma: “Durante los últimos seis años, hemos podido construir relaciones y realmente ver la diferencia que podemos causar en la comunidad. Un día quizá parezca que no importa mucho, pero es el primer paso para convertirnos en personas que cambiarán el mundo. Me encanta cómo nos recibe la comunidad y que esta haya aprendido a comunicarse y pedir ayuda a nuestros profesores, personal y estudiantes”.

Kayla-Hope Bruno, estudiante del último año de psicología, trabajó con un grupo en Warren Dunes. Su equipo se encargó de seleccionar y cortar plantas y especies invasoras dentro de los bosques. Ella explica: “Eso fue interesante. Realmente no me lo esperaba porque pensé que íbamos a recoger basura en la playa, ¡pero estuvo genial!”. Cuando terminaron su trabajo, un guía turístico les dio una descripción general del lugar, les señaló diferentes plantas y les explicó diferentes aspectos del entorno. Bruno señala: “¡En general, lo disfruté! Fue una buena experiencia".

Incluso cuando las cosas no salieron según lo planeado, los voluntarios encontraron formas intencionales de tener un impacto positivo. Austin Greer, alumno del tercer año de la Maestría en Divinidad, participó como líder de grupo en un evento. Al comienzo de semana, se enteró de que se canceló el plan original de visitar un hogar de ancianos. En la mañana del Día del Cambio, su segundo proyecto se canceló a último minuto.

Greer expresa: “Nuestro equipo se adaptó muy bien. Hicimos sonreír a Niles al endulzar su día con productos horneados, gomitas para niños, botellas de agua y frases dulces en notas adhesivas”. A pesar de los cambios de planes, su grupo hizo lo mejor que pudo con la situación y llevó alegría a la comunidad.

Cuando los alumnos y el personal regresaron al campus después de un exitoso día de servicio, fueron recibidos con una fiesta. Comida, juegos y coloridas actividades se desarrollaron en la soleada tarde, celebrando el día del servicio y el trabajo de los voluntarios.

Hailey Prestes, alumna del tercer año de arquitectura, ayudó a planificar el evento como vicepresidente de actividades sociales de AUSA. Ella se entusiasma: “Fue un trabajo en equipo muy arduo: AUSA y CFE se unieron para garantizar que se lleve a cabo. ¡Mi parte favorita fue ver a todos participar, emocionarse y tener ese espíritu escolar! Tenemos esta comunidad en marcha. En general, solo espero que todos hayan disfrutado la experiencia y la hayan pasado bien”.

El Día del Cambio sirvió como puntapié inicial para otros próximos eventos de servicio, y Ruehle alienta a la comunidad de Andrews a participar y mantenerse activa. Ella afirma: “Organizamos sábados de servicio el primer sábado de cada mes, campañas de donación de sangre, ministerios para personas sin hogar, visitas a hogares de ancianos, distribución de alimentos, viajes misioneros y mucho más. Animamos a los alumnos a participar y ayudar a planificar sus propios eventos”.

Ruehle afirma: “Estoy muy orgullosa de nuestros alumnos. Ellos se esfuerzan por cambiar el mundo, y realmente se notó. Superamos nuestras expectativas de voluntarios y fue increíble ver a tantos jóvenes dispuestos a trabajar tanto para ayudar a nuestros vecinos. Para cambiar el mundo debemos comenzar involucrando a la comunidad en la que nos encontramos, forjando relaciones en esas comunidades y realizando pequeños actos de bondad”.

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