Durante años, el pastor Steven Tulp se ha arremangado silenciosamente para donar sangre en Surinam. Ese acto constante de compasión recibió hace poco reconocimiento nacional cuando el presidente de la República de Surinam le otorgó la más alta distinción civil del país, el Caballero de Honor de la Estrella Amarilla. El premio reconoció sus más de 60 donaciones de sangre durante varias décadas.
La Sra. Elinor King, coordinadora del Banco de Sangre de Surinam, le entregó formalmente la medalla el 17 de julio de 2025, durante una breve ceremonia en la capital, Paramaribo. La noticia de su selección para ese reconocimiento se había anunciado dos semanas antes, el 3 de julio, mientras el pastor Tulp asistía al 62º Congreso de la Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en St. Louis, Missouri.
Un compromiso de salvar vidas provocado por una crisis personal
«Aprecio la distinción», compartió Tulp humildemente, «pero lo que me impulsa es ayudar a mi prójimo que necesita de sangre».
Su trayectoria de servicio comenzó a los 19 años, arraigado en una experiencia profundamente personal. «Cuando mi mamá dio a luz a mi hermano pequeño, necesitó sangre con urgencia. Ese momento despertó algo en mí», recordó. «Desde entonces, me he sentido llamado a dar».
A pesar de una interrupción de cuatro años mientras estudiaba en el extranjero, Tulp reanudó las donaciones inmediatamente después de regresar a Surinam. Cada donación, dijo, no es solo un acto de bondad, sino también de fe.
«Parte de esa sangre puede haber dado a las personas una segunda oportunidad en la vida, tal como la que recibieron mi madre y mi hermano hace 25 años», reflexionó. «Pero sobre todo, quiero señalar la sangre del Señor Jesucristo, derramada para dar vida eterna a cualquiera que la acepte».
Servir a Dios y al país mediante la compasión
Tulp, que ha sido pastor adventista durante los últimos seis años, se desempeña actualmente como secretario-tesorero de la Misión de Surinam. La misión forma parte de la Unión del Caribe, dentro de la División Interamericana (DIA) de la Iglesia Adventista mundial, que supervisa el trabajo en más de 40 países y territorios del Caribe.
Surinam, situado en la costa norte de Sudamérica, es una nación culturalmente diversa con algo más de 600.000 habitantes. La Iglesia Adventista en el país cuenta con unos 9.000 miembros que se reúnen en más de 50 congregaciones.
Su doble papel en el ministerio y el servicio comunitario refleja el compromiso de la Iglesia Adventista con la sanidad integral, la compasión y la obra por otros.
«Salvado por su sangre: ese es el mensaje que llevo», dijo. «Y quiero animar a los jóvenes para que participen. Donar sangre es una forma sencilla y poderosa de servir».
Junto con el honor, Tulp recibió una carta de elogio del expresidente de Surinam Chan Santokhi. El elogio, firmado por el director del Gabinete Presidencial, el Sr. Adjaykoemar Moensi, incluyó un mensaje personal: «Felicitaciones por el reconocimiento. Por favor, continúen donando sangre fielmente».
«No se trata solo de salvar vidas aquí y ahora», dijo Tulp. «Se trata de señalar a la gente hacia aquel que puede salvarlos para siempre».
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Interamericana. Únete al canal de WhatsApp de ANN para recibir las últimas noticias adventistas.








