El 26 de agosto, una inundación devastadora arrasó el distrito de Rasuwa, en Nepal, a lo largo del río Bhote Koshi, causando la pérdida de vidas y daños generalizados en Rasuwa y las zonas situadas río abajo. Se registraron daños en viviendas, carreteras, puentes, instalaciones hidroeléctricas, negocios y otras infraestructuras, mientras que las operaciones de búsqueda y rescate continuaban a medida que las autoridades se esforzaban por llegar a las comunidades aisladas y localizar a las personas desaparecidas.
En medio del desastre, Sanjeeb Rai, un miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Nepal, se unió a Gideon Rescue Co. en las labores de rescate y ayuda humanitaria. El equipo viajó a Betrawoti Bazar, donde se reunió con residentes locales y funcionarios del gobierno para evaluar la situación e identificar las necesidades urgentes.

Durante la respuesta, el equipo rescató a una anciana que había permanecido atrapada durante 11 días. Tras ponerla a salvo, llegó un helicóptero para evacuarla. El rescate también llamó la atención de funcionarios del gobierno y de los medios de comunicación nepalíes, lo que puso de relieve los continuos desafíos que enfrentan las comunidades afectadas por la inundación.
Más allá de los esfuerzos de rescate, el equipo ayudó a los residentes con necesidades prácticas, como la construcción de baños, al tiempo que se coordinaba con las comunidades locales y los representantes del gobierno. Su labor brindó apoyo práctico a las personas que enfrentaban las consecuencias inmediatas del desastre.

La Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales también ha respaldado la respuesta humanitaria, ayudando a las comunidades afectadas por el desastre mientras continúan los esfuerzos de recuperación.
La participación de Rai en la respuesta demuestra cómo los miembros de la iglesia local pueden poner su fe en acción al servir a las comunidades necesitadas. A medida que continúan los esfuerzos de recuperación en Rasuwa y sus alrededores, las familias y comunidades afectadas aún necesitan apoyo humanitario y oraciones, afirmaron los líderes de la iglesia.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Norasiática del Pacífico.





