South Pacific Division

Un equipo de salud de las Islas Salomón brinda atención médica dentro de las instalaciones carcelarias

Los voluntarios de salud brindaron alivio para el dolor, mejoraron la visión y dieron esperanza a los reclusos del Centro Penitenciario de Tetere, en las Islas Salomón.

Islas Salomón

Adventist Record
Geraldine Przybylko, directora de Adventist Health de la División del Pacífico Sur, y los embajadores de 10.000 Dedos de los Pies realizan exámenes de salud a los reclusos.

Geraldine Przybylko, directora de Adventist Health de la División del Pacífico Sur, y los embajadores de 10.000 Dedos de los Pies realizan exámenes de salud a los reclusos.

Los reclusos, el personal y las familias del Centro Penitenciario de Tetere, en las Islas Salomón, recibieron servicios de salud gratuitos gracias a una colaboración entre Adventist Health de la División del Pacífico Sur (DPS), los embajadores de 10.000 Dedos de los Pies y Amazing Facts Oceania.

Los embajadores de 10.000 Dedos de los Pies (procedentes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Mamulele y de la Iglesia Barana Hand) colaboraron en la realización de exámenes de salud, junto con la atención dental, las consultas médicas, la fisioterapia y la atención oftalmológica brindadas por el equipo de Amazing Facts. La visita se llevó a cabo como parte de la iniciativa Las Islas Salomón para Cristo.

Mediante estas iniciativas, los voluntarios ayudaron a aliviar el dolor, atender problemas de salud, mejorar la visión y brindar una esperanza renovada a muchas personas dentro del centro.

Geraldine Przybylko, directora de Adventist Health de la DPS y directora ejecutiva de ELIA Wellness, reflexionó en la importancia de llegar a las personas en lugares donde las necesidades de salud suelen ser significativas.

«Toda persona merece recibir atención, dignidad y esperanza», afirmó Przybylko. «Estos programas de alcance comunitario en materia de salud nos permiten servir a las comunidades, pero también les recuerdan a las personas que son valoradas por Dios y que su amor llega a cada individuo, independientemente de sus circunstancias».

El equipo también dio gracias a Dios por abrir el camino para que la iniciativa se llevara a cabo y por otorgar la autorización para servir a la comunidad de Tetere.

«Queremos alabar a Dios por ayudarnos a organizar esta iniciativa y por hacer posible que recibiéramos la autorización», compartió el equipo. «Todos estábamos orando para poder tener esta oportunidad y así servir a esta comunidad. Estamos especialmente agradecidos con el sargento Don Kelly, oficial de programas de rehabilitación y reintegración, por su apoyo y por ayudarnos a hacer realidad esta campaña en tan solo dos días».

Foto: Adventist Record

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Además de los servicios clínicos, los voluntarios impartieron sesiones de educación para la salud sobre los efectos nocivos del consumo de nuez de betel y sobre la prevención y el control de la hipertensión y la diabetes. El programa también incluyó aliento espiritual, mensajes de perdón, testimonios personales y recordatorios del amor de Dios y del valor que Él le otorga a cada persona.

Los voluntarios compartieron el mensaje de que Dios se preocupa profundamente por cada individuo, que cada vida tiene un propósito y que Cristo dio su vida por todos.

El equipo fue recibido calurosamente por el comandante del Centro Penitenciario de Tetere, Charles Noli, quien expresó su agradecimiento por los servicios brindados y su apoyo a la iniciativa. Al tratarse del primer programa de este tipo en el centro, Noli alentó a otros centros penitenciarios a abrir sus puertas a programas similares de salud y bienestar.

El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División del Pacífico Sur, Adventist Record.

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