Para los líderes de la Iglesia Adventista, fue una ocasión trascendental cuando dieron la bienvenida a las esposas de los capellanes adventistas como participantes activas del IV Congreso Mundial de Capellanía, celebrado en St. Louis, Missouri, Estados Unidos, del 29 de junio al 2 de julio de 2025. Pero su participación no implicó tan solo asistir al evento. Se convirtió en un ministerio de compasión, intencional, misional y transformador, dijeron.
El lema del congreso, “La respuesta de un capellán en un mundo de múltiples crisis”, adquirió un significado tangible cuando cónyuges e hijos unieron fuerzas para ministrar en una ciudad que aún procura recuperarse después de un devastador tornado en mayo de 2025. St. Louis, particularmente sus vulnerables suburbios del norte de la ciudad, cargan con las cicatrices de los daños que causó la tormenta, las dificultades económicas y las pérdidas emocionales, informaron los líderes. Frente a esa realidad, las esposas de los capellanes llegaron a ofrecer no solo paquetes de ayuda, sino también presencia, oración y el amor de Cristo.
Una misión más allá de los muros
En la mañana del 1° de julio, un autobús lleno de cincuenta esposas de capellanes y sus hijos se dirigió a la iglesia adventista Ágape, un antiguo faro de luz de la obra comunitaria en el suburbio de University City. Allí, organizaron y distribuyeron paquetes llenos de artículos de tocador, comidas enlatadas y congeladas, certificados de regalo de 15 dólares y el libro El camino a Cristo. Los niños ayudaron con entusiasmo a clasificar y empacar los suministros, y su entusiasmo agregó alegría al trabajo y calidez a la evangelización.
La iniciativa fue planeada con Joyce Johnson, esposa del Dr. Washington Johnson II, director de los Ministerios Adventistas de Capellanía de la División Norteamericana, y Deborah Anderson, esposa del capellán retirado de la Marina de los Estados Unidos, Paul Anderson. Juntos, sirvieron como coordinadores designados de las esposas durante el congreso.
“Sabíamos que Dios nos había traído a St. Louis por una razón”, dijo Anderson. “Después del tornado y de ver las necesidades en la ciudad, sentimos fuertemente que no estábamos aquí solo para mostrar amistad, sino también para dejar una huella espiritual”.
“Vinimos a servir”, agregó Joyce Johnson. “Nuestros esposos capellanes siempre están presentes, mostrando compasión a los demás. Ahora era nuestro turno de encarnar esa misma presencia en esa comunidad herida”.
Amor en acción: Un legado de servicio
El esfuerzo comunitario se llevó a cabo en asociación con la iglesia Ágape, donde la líder de servicio comunitario local Donnita Burnett, además de Patricia Andrews Peirre, y los ancianos de iglesia Lionel Bailey y James Bell operaron fielmente la despensa de alimentos de la iglesia y la obra comunitaria durante más de 32 años. La despensa, que originalmente inició Lillie Folks, se ha convertido en un salvavidas para las familias en toda el área metropolitana de St. Louis, incluso llegando hasta Illinois. Burnett y su equipo atienden a veces a hasta 140 familias por mes, ofreciéndoles comida y amistad.
Burnett, profundamente conmovida por la gran cantidad de apoyo, expresó su gratitud: “Antes de abrir la puerta, les dije a nuestros invitados que ninguna de esas mujeres vive en St. Louis. Provienen de todo el mundo. Vinieron aquí por ustedes. Estas son las esposas de los capellanes, siervas del Señor. Y eligieron servirnos en un día en el que normalmente ni siquiera abrimos la despensa. Eso significa mucho”.
El proyecto comunitario también produjo momentos de profunda conexión. Beatrice Mesa, esposa del capellán Marco Meza, director de ministerios de capellanía de la Unión Puertorriqueña, relató su interacción con una tímida mujer hispana que nunca antes había visitado la iglesia. “Ella no planeaba venir, pero alguien llamó a su puerta. Sus hijos recibieron meriendas y oramos con ella. Fue un recordatorio de que a veces la gente vive justo al lado de una iglesia y nunca conoce el amor que hay dentro, hasta que alguien se le acerca”.
La ciudad responde con gratitud
El impacto se extendió por todo el vecindario. Mary Hayes, una residente de 78 años del suburbio de University City, expresó su gratitud. “Lo que me dieron no solo me ayudó a mí, sino también a mis vecinos”, compartió. “Estoy muy agradecida y me siento bendecida”.
Elsa Gordon Whitfield, miembro de la iglesia local que ha servido en la zona durante más de tres décadas, señaló la devastación que dejó el tornado de mayo. “Los miembros de nuestra iglesia se vieron afectados. Muchas casas fueron destruidas. Algunos residentes no tenían ningún tipo de seguro. Esa obra nos recordó que no nos olvidamos de que Dios nos ve y envía ayuda”.
Más allá del alivio inmediato, la obra comunitaria sembró semillas de renovación espiritual. Burnett señaló que varias familias que llegaron por primera vez a la despensa se han unido a la iglesia desde entonces. “No solo servimos comidas”, dijo. “Compartimos a Cristo”.
Un nuevo capítulo en la capellanía
Esta participación inaugural de las esposas de los capellanes marcó un cambio en la visión de los Ministerios Adventistas de Capellanía, dijeron los líderes del ministerio. Durante décadas, la atención se había centrado en los propios capellanes, aquellos que sirven en hospitales, prisiones, bases militares e instituciones diversas. Pero el Congreso de 2025 lo dejó en claro: las familias de ellos también son parte de la misión.
Una de esas familias es la de Alla Velichko, esposa de un pastor adventista que presta servicios en la misión de la Unión de Iglesias del Lejano Oriente en Rusia. “Participamos juntos del ministerio a más de 8.000 kilómetros de Moscú. Sirvo como directora de los ministerios de la mujer y los ministerios de familia. Estar aquí en St. Louis, ver este amor en acción, me ha inspirado a llevar estas experiencias a casa”.
Iván Omaña, director de los Ministerios Adventistas de Capellanía de la Asociación General, afirmó la importancia del momento. “No se trata solo de pastores y capellanes. Se trata de familias que prestan servicio juntas, hombro a hombro, corazón a corazón”, dijo.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Interamericana. Únete al canal de WhatsApp de ANN para recibir las últimas noticias adventistas.











