La Iglesia Adventista del Séptimo Día de la República Dominicana alcanzó lo que los líderes describieron como un hito histórico el pasado 15 de febrero, al organizar su primera carrera nacional de 5K y 10K a lo largo del Malecón, el bulevar costero de Santo Domingo.
Más de 1.200 participantes (lo que incluyó familias, jóvenes, adultos, deportistas profesionales, miembros de iglesia e invitados de la comunidad) se reunieron temprano por la mañana para apoyar la iniciativa, con el lema «Quiero vivir sano, vamos a movernos», que promueve un estilo de vida saludable, la actividad física y el bienestar integral. El evento superó las expectativas, dado que atrajo a familias, jóvenes, atletas experimentados, corredores comunitarios e incluso grupos militares que se unieron a la carrera. Los participantes fueron de edades muy variadas, e incluyó a una mujer de 80 años que completó los 5.000 metros.
El pastor David Uribe, director de ministerios de salud de la Unión Dominicana y organizador general del evento, dijo que la carrera fue concebida como un movimiento nacional en busca de estilos de vida más saludables.
Promoción de una mayor conciencia sobre la salud
«El objetivo de esta primera carrera nacional promovida por la Iglesia Adventista del Séptimo Día es crear conciencia en beneficio de nuestra salud, fomentar hábitos que mejoren la calidad de vida y ofrecer a la comunidad un evento centrado en la familia donde se pueda disfrutar de la camaradería y la convivencia», dijo Uribe.
El presidente de la Unión Dominicana, el pastor Teófilo Silvestre, dijo que el evento representó mucho más que una competición deportiva.
«Esta carrera representó un hito histórico para la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la República Dominicana», dijo Silvestre, subrayando que la iniciativa va más allá de la competición o de un evento deportivo. «Es una invitación a transformar nuestro estilo de vida y tomar decisiones que nos permitan vivir mejor y más tiempo».
Silvestre, que lleva más de tres años corriendo de forma constante, completó los 10 mil metros durante el evento. Sin embargo, señaló que su principal objetivo fue animar a otros a lo largo de la ruta.
«Podría haberlo hecho más rápido, pero mi misión era motivar a los participantes y conectarme con quienes no son adventistas», expresó.
Antes de que comenzara la carrera, los líderes destacaron su fundamento espiritual, haciendo referencia a 3 Juan 2 y al mensaje integrado de la iglesia sobre la salud física, mental, social y espiritual.
Fe, salud y testimonio público
La cobertura mediática nacional amplificó el impacto del evento. Según Silvestre, la carrera presentó a la iglesia desde una perspectiva más amplia. «Pudimos demostrar que nos importa la salud y que nuestra fe está conectada con la forma en que vivimos», expresó.
Los participantes recibieron el libro misionero del año y la revista Prioridades como parte de sus kits de carrera. El restaurante vegetariano de la iglesia distribuyó juegos naturales en la línea de llegada y la empresa alimentaria Granix ofreció sus productos, reforzando el énfasis en el estilo de vida detrás de la iniciativa.
Para muchos participantes, la carrera fue tanto físicamente exigente como profundamente gratificante.
Orpha de la Cruz, directora del Ministerio de la Mujer de la Unión Dominicana, dijo que ya se había fijado como meta personal completar 33 kilómetros durante la semana del evento. Corrió 5 kilómetros casi todos los días de la semana, incluido el jueves, y 5 kilómetros el viernes, y aunque el domingo se sentía dolorida, el ambiente la inspiró a afrontar los 10.000 metros.
«Había tanta emoción que decidí correr los 10 kilómetros», dijo, señalando que se centró en terminar más que en el tiempo.
La joven participante Stacy Durán describió la experiencia como un gran desafío, pero también de alegría.
«Compartimos alegría. A veces fue doloroso, pero pudimos cumplir el objetivo de terminar los 10 kilómetros», dijo. «Tómate tiempo para correr cada día y prepárate para ponerte en marcha». Añadió que espera con ilusión participar en la próxima carrera nacional.
Andrew Montilla, que quedó primero en la categoría de 10K, dijo que su entrenamiento dio frutos y describió la experiencia como gratificante y motivadora.
«Competir en esta carrera fue realmente impactante», dijo. «La ruta fue excelente, el ambiente increíble y estoy orgulloso del resultado. Ya tengo ganas de participar en la próxima carrera nacional».
Francisco Contreras, secretario ejecutivo de la Asociación Dominicana del Sureste, afirmó que el evento reforzó su compromiso personal con la salud. «Fue muy significativo participar», expresó. «Me motivó a seguir haciendo ejercicio y a cuidar mejor mi salud».
De cara al futuro
El evento concluyó con la entrega de premios a 24 ganadores en ambas categorías de la carrera. Los organizadores afirman que la fuerte participación y la respuesta positiva confirman que la iniciativa continuará.
«La abordamos como una prueba, pero claramente ha sido un éxito», dijo Silvestre, añadiendo que muchos ya se han comprometido a participar de nuevo el próximo año. «Esta iniciativa refleja quiénes somos como iglesia: comprometida con promover la salud, fortalecer la unidad y vivir nuestra fe de manera práctica cada día».
Franklin Martínez ha contribuido con este artículo.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Interamericana.















