Trabajador mantiene a pagar perdido, pierde los daños punitivos, una "decisión mixta" dicen líderes de la iglesia
Un juzgado de apelaciones estadounidense confirmó el fallo de discriminación de un trabajador adventista por rehusarse a prestar servicios en sábado.
El Juzgado de Apelaciones No. 8 confirmo el fallo del juzgado de primera instancia por lo que Todd Sturgill, un ex conductor de United Parcel Service (UPS) de Springdale, Arkansas, deberá recibir cerca de 104.000 dólares en compensación por salarios perdidos y costas judiciales, además de recuperar su empleo.
Los jueces sin embargo revirtieron la sentencia que obligaba a UPS a pagar otros 207.000 dólares en perjuicios punitorios, afirmando que la empresa no actuó con malicia o indiferencia.
Se informó que Sturgill se mostró satisfecho con el resultado.
El caso se originó después de un incidente en diciembre de 2004 cuando Sturgill regresó de su ruta de reparto con 35 paquetes sin entregar antes de retirarse a su hogar ese viernes para guardar el sábado bíblico. Entonces Sturgill fue despedido en lo que UPS denominó “abandono de tareas”.
Si bien es verdad que, como reconoció la corte, Sturgill había procurado previamente acomodar sus horarios a sus creencias, sus jefes inmediatos no hicieron nada ese día para que pudiera completar su labor antes de la puesta de sol.
Los líderes de la Iglesia Adventista consideraron que el fallo es “una decisión mixta”.
“La razón por la que esta decisión es mixta es que la corte rechazó nuestra norma y también la de UPS de lo que constituye ‘arreglos razonables’ de las creencias religiosas en el lugar de trabajo”, dijo Todd R. McFarland, asesor legal general asociado de la Iglesia Adventista. “Tanto en el juicio como en la etapa de apelaciones sostuvimos que la ley requiere que los arreglos eliminen el conflicto entre los servicios laborales y las creencias religiosas. No es suficiente que el empleador ofrezca algo que solo minimiza el conflicto”.
McFarland dijo que es raro que un caso de discriminación religiosa reciba daños punitorios, que busca castigar al ofensor y prevenir otros casos similares.
No se tiene conocimiento del impacto de este caso, dijo McFarland. En el futuro los guardadores del sábado tendrán que superar dos vallas legales: “arreglos razonables” para el empleado sin crear “dificultades indebidas” para el empleador.
“El Juzgado de Apelaciones ha tomado la postura que es la decisión individual del jurado decidir si un empleado ha ofrecido arreglos razonables o no”, dijo McFarland.



