Con el objetivo de compartir esperanza y promover la inclusión, el Ministerio de Lengua de Signos de la Iglesia Adventista de la Universidad de Medellín llegó a 80 estudiantes, entre ellos 20 estudiantes sordos, durante un programa artístico de acercamiento comunitario en la Institución Educativa del Ayuntamiento de Medellín, en Colombia.
El evento contó con la participación de 30 miembros del grupo de Teatro de Luz Negra del ministerio, una de sus principales iniciativas de servicio comunitario. Mediante efectos visuales, técnicas de luz negra y representaciones en lengua de signos, el grupo transmitió valores, emociones y mensajes de esperanza de una manera accesible y atractiva. También participaron estudiantes oyentes, lo que fomentó una mayor conciencia, respeto y aprecio por la diversidad.
La invitación se produjo tras una visita previa a la escuela, donde la buena acogida que tuvo el ministerio entre los estudiantes y maestros dio lugar a una segunda presentación. Niños, jóvenes, maestros y personal siguieron las representaciones con atención y expresaron interés en la iniciativa.
Según los líderes del ministerio, en Medellín viven aproximadamente 12 000 personas sordas con pérdida auditiva permanente, lo que resalta la necesidad de que las iglesias desarrollen ministerios que hagan más accesibles el culto, la comunión y el evangelio.
Para Lauren Cruz Ladino, directora del Ministerio de Lenguaje de Señas de la Iglesia Adventista Universitaria de Medellín, oportunidades como estas ayudan a tender puentes entre la iglesia y una comunidad que a menudo enfrenta barreras de comunicación.
“Queremos que la iglesia comprenda que la inclusión es responsabilidad de todos”, dijo Cruz Ladino. «Qué maravilloso sería que una persona sorda viniera a la iglesia y se sintiera bienvenida, cuidada y verdaderamente parte de la familia de la fe».
Hoy en día, el ministerio cuenta con unos 60 voluntarios que prestan servicio a través del Teatro de Luz Negra, un coro de lengua de signos, servicios de interpretación, la Escuela Sabática, grupos de amistad y clases de lengua de señas. Juntos, trabajan para hacer que la vida de la iglesia sea más accesible, al tiempo que presentan el evangelio a las personas sordas.
Uno de los que se benefician del ministerio es Guillermo, un miembro sordo de la iglesia que asiste regularmente a los servicios de adoración. Los voluntarios del ministerio siguen un horario rotativo para brindar interpretación en lengua de signos cada sábado, asegurándose de que él pueda participar plenamente en la adoración y la comunión de la iglesia.
El ministerio también coordina a los voluntarios que brindan interpretación en lengua de señas durante los servicios de adoración semanales. Cada sábado, Guillermo cuenta con la compañía de un voluntario diferente, según un horario rotativo organizado por los miembros del ministerio, lo que garantiza que pueda participar plenamente en la adoración y la vida de la iglesia. La profesora Litza, quien ayuda a coordinar la Escuela Sabática y apoya las actividades de alcance del ministerio, dijo que la experiencia reforzó la importancia de conectarse con las personas sordas en su propio idioma.
«Más que una presentación artística, esta experiencia nos recordó que existe tanto una necesidad de inclusión como una necesidad de Dios», dijo. «Cuando hacemos el esfuerzo de acercarnos a una persona sorda en su propio idioma, le estamos diciendo a esa persona que es valiosa, que es parte de la sociedad y que también es parte del plan de Dios».
Gabriel Moreno, director del Ministerio Adventista de las Posibilidades para la Unión Colombiana del Norte, señaló que iniciativas como estas ayudan a garantizar que el evangelio sea accesible para todos.
«Creemos que es muy importante que la iglesia lleve a cabo actividades como estas porque las personas sordas son valiosas, y tenemos la responsabilidad de hacer que el mensaje de salvación les sea accesible», dijo Moreno.
Moreno animó a las iglesias locales a aprender a comunicarse de manera más efectiva con las personas sordas y a crear intencionalmente entornos acogedores donde puedan participar plenamente en la vida de la iglesia.
Los organizadores planean seguir visitando escuelas y ampliando su alcance por todo Medellín como parte de los Ministerios de las Posibilidades de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, que promueve la inclusión, la dignidad y la participación significativa de personas de todas las capacidades.
A través de su creciente Ministerio de Lengua de Signos, la Iglesia de la Universidad Adventista de Medellín sigue trabajando para derribar las barreras de comunicación y garantizar que más personas sordas se sientan bienvenidas en la vida de la iglesia, dijeron los líderes del ministerio.
El artículo original fue publicado en el sitio de noticias de la División Interamericana.










