En consonancia con el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y los «16 días de activismo contra la violencia de género», que se celebran del 25 de noviembre al 10 de diciembre, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) en Rumania ha recibido una importante confirmación de su labor para proteger a las sobrevivientes de abusos.
El Centro de Acogida de Emergencia para Víctimas de Violencia Doméstica, conocido como Casa ADRA, ha obtenido la renovación de su licencia de funcionamiento por parte del Ministerio de Trabajo y Protección Social. El centro cuenta ahora con una acreditación para cinco años más, con una capacidad confirmada de 18 plazas seguras, en pleno cumplimiento de las normas de calidad nacionales.
Los líderes enfatizan que la renovación reafirma el compromiso de ADRA de proporcionar un entorno protegido donde las mujeres y los niños puedan encontrar refugio, dignidad y esperanza. El centro desempeña un papel fundamental al ofrecer apoyo inmediato a las víctimas que necesitan un lugar seguro para comenzar su camino hacia la recuperación y la reconstrucción.
Un esfuerzo colectivo por la seguridad
Alina Bordas-Mohorea, directora de proyectos de ADRA Rumania, expresó su gratitud por el esfuerzo colectivo que ha supuesto el proceso de renovación de la licencia.
«El proceso de renovación de la licencia ha sido posible gracias al trabajo en equipo constante, en el que cada compañero ha contribuido con profesionalidad y dedicación. Agradecemos a nuestros beneficiarios que nos permitan crecer profesional y personalmente, dándonos el privilegio de acompañarlos con respeto y responsabilidad en su proceso de recuperación y reconstrucción personal».
Casa ADRA ofrece servicios que van mucho más allá del alojamiento temporal. Los residentes reciben asesoramiento, apoyo para la planificación de la seguridad, orientación jurídica y atención emocional, elementos clave para la reintegración social y la restauración del bienestar psicológico y físico.
Los líderes afirman que el momento en que se ha renovado la acreditación, coincidiendo con una campaña mundial para poner fin a la violencia de género, subraya la urgencia y la relevancia de la misión del refugio. Con este mandato reforzado, ADRA Rumania sigue siendo un punto de referencia fundamental para quienes buscan paz y seguridad, afirmando que la violencia no tendrá la última palabra.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de ADRA Europa.







