Pasillos silenciosos. Diagnósticos delicados. Familias angustiadas. En los hospitales, no todo el dolor se refleja en los exámenes. Parte de él se encuentra en los ojos, en el silencio, en el miedo a lo que pueda suceder. Es en este espacio donde trabaja el capellán del hospital, transformando la fe y la presencia en consuelo, fortaleza y esperanza.
En el Hospital Adventista Silvestre (HAS), parte de Adventist Health Brasil, los servicios de capellanía desempeñan un papel clave a la hora de ofrecer consuelo en los momentos difíciles.
Renan Castro, capellán del hospital, ha apoyado a muchas familias en momentos de enfermedad y pérdida.
«Estuvo presente en mi vida durante un momento muy difícil, cuando mi madre estuvo hospitalizada. Desgraciadamente, acabó falleciendo aquí en el hospital, y durante todo ese tiempo, el pastor estuvo a nuestro lado, visitando a mi madre mientras aún estaba postrada en cama y ofreciendo apoyo a nuestra familia. Siempre con oraciones, un gesto de cariño o un abrazo. En sus últimos momentos de vida, pidió paz. Creo que, gracias a las oraciones del pastor Renan, ese deseo se cumplió», afirma Aline Fonseca Blanco, hija de una de las pacientes de la unidad hospitalaria.
Reconocimiento al ministerio de capellanía
Para reforzar el apoyo espiritual en el entorno hospitalario, la institución celebró una ceremonia de ordenación pastoral el 7 de febrero de 2026 en su auditorio al aire libre. El evento supuso la primera ceremonia de este tipo en los 83 años de historia del hospital.
Wladimir Gonçalves, director de desarrollo espiritual del hospital, explicó la importancia del ministerio de capellanía.
«Como su propio nombre indica, [un capellán] es quien se ocupa de la capilla, un ministro religioso que actúa ofreciendo asistencia espiritual. En el ámbito católico, esta función la desempeña un sacerdote; en contextos evangélicos o protestantes como el nuestro, un pastor. Esta primera ordenación demuestra el valor que la Iglesia ha otorgado a este ministerio. La capellanía es hoy una labor reconocida y organizada, en la que los capellanes son ordenados dentro de los hospitales donde prestan servicio», explica Gonçalves.
A la ceremonia asistieron líderes de diferentes niveles de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, incluyendo la Asociación General de la Iglesia Adventista, la División Sudamericana, Adventist Health Brasil y la Asociación de Río de Janeiro.
Un ministerio especializado en el cuidado
Según Iván Omaña, director del Ministerio de Capellanía de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, la ordenación subraya la importancia del ministerio pastoral en entornos de cuidado y sufrimiento, destacando cómo la fe y la espiritualidad pueden servir como instrumentos de sanación y apoyo emocional.
«El ministerio de capellanía es un ministerio especializado, por lo que decimos que es diferente del ministerio habitual de otros pastores. El trabajo de un pastor-capellán no es muy visible, pero toca muchas vidas. Los capellanes llegan a lugares donde nadie más podría llegar. En mi sermón, dije que muchos no recuerdan quién era el pastor que los visitó, pero recuerdan quién era el capellán que estuvo a su lado en momentos de crisis y en medio del dolor», destacó Omaña.
El papel del pastor-capellán va más allá de las oraciones. Acompaña a los pacientes antes de cirugías delicadas, ofrece apoyo tras diagnósticos inesperados, está presente en momentos de duelo y también cuida del equipo médico, fortaleciendo a todos.
El Hospital Adventista Silvestre cuenta con un grupo de capellanes que incluye al director de desarrollo espiritual de la institución y a tres pastores-capellanes, entre ellos Renan Castro.
«Solo imaginar que un capellán está presente en un momento en el que quizá nadie más lo esté, en silencio, quizá siendo la última frase, la última presencia que la persona pueda tener de Jesús; en sus últimos momentos de vida. Comprender lo que es el sufrimiento y ser capaz de aportar la paz y la luz que solo Jesús puede proporcionar. Es un honor comenzar el ministerio con el ministerio de la capellanía. La salvación no es solo física, sino espiritual. Porque la salvación espiritual nos lleva a la eternidad junto a Jesús, y eso es lo único que importa», concluyó Castro.
Entre oraciones, abrazos y palabras de orientación, Castro fue ordenado oficialmente al ministerio pastoral, junto a su esposa Poliana.
Acerca de la institución
Fundado en 1942, el Hospital Adventista Silvestre es una institución filantrópica de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y forma parte de la red global Adventist Health, que gestiona más de 2.300 centros de salud en todo el mundo. El hospital es reconocido en Brasil por su labor en procedimientos de trasplante e innovación médica.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias en portugués de la División Sudamericana.







