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Un solo Evangelio, muchos acentos urbanos: repensar la misión en las ciudades del mundo

Los nuevos recursos y las experiencias misioneras ponen de relieve la necesidad de adoptar enfoques que tengan en cuenta a las personas y las comunidades de cada ciudad.

Estados Unidos

Libna Stevens para ANN
Manuel Arteaga destaca la necesidad de adoptar enfoques misioneros que respondan a los distintos contextos de las ciudades de todo el mundo durante su informe del Centro para la Misión Urbana en el Concilio Anual. Foto: Tor Tjeransen/AME (CC BY 4.0)

Manuel Arteaga destaca la necesidad de adoptar enfoques misioneros que respondan a los distintos contextos de las ciudades de todo el mundo durante su informe del Centro para la Misión Urbana en el Concilio Anual. Foto: Tor Tjeransen/AME (CC BY 4.0)

La misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en las ciudades del mundo no puede basarse en un único modelo o enfoque, señaló Manuel Arteaga a los miembros de la Junta Directiva de la Asociación General (AG) el 11 de octubre, al tiempo que instó a los líderes de la iglesia a escuchar con mayor atención a las comunidades a las que esperan llegar.

Arteaga, director del Centro de Misión Global para la Misión Urbana (CFUM) de la AG, presentó su informe durante el tercer día del Concilio Anual, en el que destacó las lecciones aprendidas de los proyectos de misión urbana en todo el mundo y describió nuevas iniciativas diseñadas para conectar, inspirar y equipar a los misioneros urbanos y a quienes fundan iglesias.

«No existe tal cosa como “la ciudad”», afirmó Arteaga. «Tenemos ciudades, y son diversas, son diferentes, y cada una de ellas tiene un contexto distinto». La misión urbana, agregó, requiere que la iglesia «aprenda a dirigirse a cada uno de estos contextos».

Basándose en la experiencia de Pentecostés, Arteaga señaló que la iglesia primitiva no esperaba que las personas aprendieran primero su idioma. Por el contrario, a través del Espíritu Santo, la iglesia aprendió a hablar el de ellos.

Ese principio, afirmó, da forma al trabajo del CFUM, uno de los seis Centros de Misión Global que apoyan a la iglesia en la difusión del evangelio en diversos contextos culturales y religiosos. En lugar de exportar un único modelo de misión urbana a todo el mundo, el centro colabora con las divisiones para desarrollar enfoques adaptados a cada ciudad en particular.

«Hay un solo evangelio que proclamamos. Sabemos que tenemos una sola misión como iglesia», afirmó Arteaga. Pero llegar a ciudades diversas, agregó, requiere que la iglesia hable con «muchos acentos urbanos».

Escuchar a las ciudades

Durante el último año, los líderes del CFUM visitaron varias regiones para escuchar, aprender y desarrollar enfoques misioneros junto con los líderes locales. Esas conversaciones se centraron en una pregunta clave: «¿Qué están diciendo nuestras ciudades?».

Arteaga señaló que la fundación eficaz de iglesias urbanas debe ir más allá de simplemente establecer iglesias en las ciudades o para las ciudades. Las congregaciones, dijo, deben «compartir la vida con la ciudad», comprender a sus comunidades y tender puentes con las personas que viven allí.

El centro también colaboró con líderes eclesiásticos para desarrollar iniciativas misioneras contextualizadas para ciudades prioritarias y para producir La vida urbana en la Palabra, un nuevo recurso de estudio bíblico diseñado para explorar la profecía bíblica desde una perspectiva urbana.

Este recurso forma parte de una serie más amplia de estudios bíblicos desarrollados en colaboración por los seis Centros de Misión Global para llegar a personas de diversos orígenes religiosos y culturales. Los estudios incluyen materiales diseñados para audiencias judías, budistas, hindúes, urbanas y seculares.

Se prevé que los estudios estén disponibles en línea a través de la Escuela Bíblica Global de Radio Mundial Adventista. También estará disponible capacitación en línea diseñada para ayudar a los miembros y a los obreros misioneros a utilizarlos. Las divisiones también podrán adaptar los materiales a sus propios contextos culturales y misioneros, en colaboración con los Centros de Misión Global.

«No tenemos la respuesta», dijo Arteaga al referirse al papel del CFUM. «Estamos aquí para asegurarnos de acompañarlos a fin de discernir juntos respuestas fieles», lo cual incluye preguntarnos qué es lo que el Espíritu Santo ya está haciendo en las ciudades de todo el mundo.

La misión adopta diferentes formas

Arteaga ilustró ese enfoque con experiencias de visitas recientes a Japón y a ciudades de Taiwán, donde observó que la misión adopta diferentes formas según las oportunidades que ofrece cada comunidad.

En Tokio, Japón, los adventistas están utilizando la hospitalidad, las iglesias en los hogares y los centros urbanos de influencia para conectarse con las personas en una de las ciudades más secularizadas del mundo.

Una iglesia en los hogares se inició durante la pandemia de COVID-19 después de que una mujer que enfrentaba un diagnóstico de cáncer comenzara a adorar en casa con sus hijos. Un sábado, un niño del vecindario tocó la puerta y preguntó si podía unirse. Regresó con amigos, y el grupo siguió creciendo. Arteaga comentó que ahora unos 20 jóvenes adultos se reúnen regularmente para adorar en su hogar.

En Taiwán, Arteaga conoció a un empresario cuyo encuentro con Jesús cambió la forma en que utilizaba su tiempo y sus recursos. Un departamento comprado con el dinero que su madre había ahorrado para la jubilación se convirtió en un lugar de adoración en su comunidad. Para conectarse con los vecinos, comenzó a tocar el ukelele y a escribir canciones basadas en sus historias.

«Lo que vemos en él es a alguien que está utilizando fielmente su tiempo y sus talentos para alcanzar a las personas para Jesucristo», afirmó.

Otra experiencia provino de un pastor coreano que sirve en Taiwán y que, inicialmente, intentó llegar a los estudiantes de una universidad cercana, pero se topó con restricciones para el proselitismo. El interés por la cultura coreana acabó por brindar otra forma de conectarse.

Los estudiantes se acercaron al pastor para aprender coreano, y esas relaciones se convirtieron en un club de idiomas. Arteaga señaló que, desde entonces, el ministerio se ha expandido, creando oportunidades para conectarse con los estudiantes y compartir el evangelio.

En busca de los próximos misioneros urbanos

Estas experiencias llevaron a Arteaga a centrar su atención en personas que tal vez ya tengan ideas para alcanzar a sus ciudades, pero que necesitan aliento y apoyo para seguir adelante.

«¿Cuántos misioneros potenciales más hay?», preguntó. «¿Cuántos adultos jóvenes más se quedan despiertos por las noches, imaginando esa iglesia nueva en la que creen?»

Arteaga presentó los planes para una nueva iniciativa global centrada en lo que él denominó «Soñadores», diseñada para conectar a personas con una visión para la misión urbana. Los planes incluyen una serie de videos que presentarán a misioneros, centros de influencia urbanos, plantaciones de iglesias e iglesias en los hogares de todo el mundo, lo que permitirá compartir sus experiencias en un solo lugar.

«Un espacio donde los "Soñadores" inspiren a otros "Soñadores" a realizar la misión», afirmó Arteaga. «Un espacio donde la misión realizada despierta una nueva misión. Un espacio donde el avance misionero de alguien se convierte en el inicio de la misión de otra persona».

El centro también planea lanzar la Academia de los Soñadores, un espacio en línea donde quienes estén interesados en iniciar una iniciativa de misión urbana puedan aprender los pasos necesarios y recibir orientación. También se planea publicar un Manual de los Soñadores e historias que presenten a fundadores de iglesias, pioneros de Centros de Influencia Urbanos, líderes de iglesias en los hogares y otros misioneros urbanos.

Arteaga concluyó su informe volviendo a la idea de que alcanzar a las ciudades requiere que la iglesia comprenda y se comunique con sus diferentes contextos.

«Puede que la ciudad no hable nuestro idioma, pero el Espíritu Santo nos enseña a hablar el suyo», dijo. «Un nombre. Un evangelio. Una voz. Y lo haremos con muchos acentos urbanos».

Manuel Artega presents a report on the Center for Urban Mission.

El «Dreamers Hub» propuesto conectará a los misioneros urbanos y a los fundadores de iglesias de todo el mundo, creando un espacio en el que las experiencias y las ideas puedan inspirar nuevas iniciativas misioneras.

Foto: George Nelson/AME (CC BY 4.0)

Manuel Arteaga explica cómo el Centro para la Misión Urbana colabora con las divisiones para desarrollar estrategias misioneras adaptadas a sus ciudades.

Foto: George Nelson/AME (CC BY 4.0)

La Academia de los Soñadores, una próxima iniciativa en línea del Centro para la Misión Urbana, brindará capacitación y orientación a las personas que deseen desarrollar proyectos de misión urbana.

Foto: George Nelson/AME (CC BY 4.0)

«Un nombre, un evangelio, una misión, muchos acentos» resume el énfasis que pone el Centro para la Misión Urbana en compartir el mismo evangelio a través de enfoques moldeados por diferentes contextos urbanos.

Foto: George Nelson/AME (CC BY 4.0)

Lisa M. Beardsley-Hardy (a la derecha), directora de Educación de la Asociación General, entrega a Luis Rivera, presidente de la Unión Puertorriqueña, un conjunto de estudios bíblicos elaborados por los seis Centros de Misión Global con el fin de ayudar a los adventistas a conectarse con personas de diferentes orígenes religiosos, culturales y urbanos. Los materiales se adaptarán para su uso en distintos contextos.

Foto: Tor Tjeransen/AME (CC BY 4.0)

Libna Stevens para ANN

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