Un total de 202 personas recibieron atención médica, asesoramiento profesional y apoyo espiritual durante una operación médico-social llevada a cabo el 5 de julio de 2026 en Lirquén, una localidad costera de la Región del Biobío, en el sur de Chile, afectada por los incendios forestales que se produjeron a principios de este año.
El evento reunió a más de 50 voluntarios, entre los que se encontraban profesionales de la salud, jóvenes misioneros y miembros de diversos ministerios de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Esta iniciativa marcó la culminación de varias semanas de servicio comunitario en Lirquén como parte del proyecto Misión Caleb.
Estas acciones de asistencia y apoyo social fueron promovidas por Un año en Misión (OYiM), integrada por jóvenes voluntarios de diferentes regiones de Chile y del extranjero que dedican un año al servicio misionero.
La operación ofreció atención gratuita en medicina general, enfermería, odontología, psicología, nutrición, kinesiología, podología, trabajo social, asesoría legal, medicina veterinaria y peluquería.
La atención fue proporcionada por 14 especialistas, liderados por la médica adventista Keyla Urrutia Guevara. También participaron cinco voluntarios, encargados del apoyo espiritual, coordinados por el equipo de Nuevo Tiempo Cerro Verde.
Además, colaboraron voluntarios del ministerio Damas de Rosado, jóvenes del Servicio Voluntario Adventista y participantes de Misión Caleb de las iglesias adventistas de Nueva Esperanza, Cerro Verde Alto, Penco Centro y Floresta.
Durante la emergencia y en los meses posteriores a los incendios, ADRA Chile y la Iglesia Adventista del Séptimo Día entregaron ayuda humanitaria, materiales y electrodomésticos a las familias afectadas y apoyaron la reconstrucción de viviendas.
Desde abril, el equipo de OYiM ha estado trabajando de manera continua en la zona, reconstruyendo viviendas, realizando visitas domiciliarias y brindando apoyo emocional.
Además, se han llevado a cabo una Escuela de Vacaciones Cristiana, actividades recreativas en espacios públicos, visitas a los vecinos y acciones de apoyo social y espiritual para fortalecer el vínculo con la comunidad.
Más allá de la atención médica y social, la operación contribuyó a fortalecer el vínculo entre la Iglesia Adventista y los residentes de Lirquén, una comunidad que aún enfrenta las consecuencias de los incendios forestales.
Gustavo Ide Muñoz, líder de OYiM, indicó que el trabajo no terminará con este evento. Durante los próximos meses, el equipo continuará desarrollando iniciativas enfocadas en el servicio comunitario, el apoyo emocional, los estudios bíblicos y las actividades orientadas al bienestar de las familias de la zona.
«Con la bendición de Dios, nuestra esperanza es que durante el mes de noviembre podamos consolidar el proyecto de plantación mediante la formación de un grupo oficial de nuestra iglesia y, de este modo, sentar las bases para el inicio de una nueva iglesia en este sector», explica Muñoz.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Sudamericana.









