Una doctora adventista del séptimo día de Bukidnon, Mindanao (Filipinas), sigue siendo un ejemplo de cómo la fe y la medicina pueden ir de la mano, ya que su quirófano se ha convertido en un lugar caracterizado por la calma, la determinación y el respeto por la vida.
La Dra. Diana Javier-Tecson, especialista en obstetricia y ginecología, recibe regularmente a estudiantes de secundaria del Colegio Mountain View (MVCA) durante sus prácticas clínicas, ofreciéndoles una experiencia de primera mano del trabajo hospitalario y demostrando el compromiso adventista con la sanación integral.
Las intervenciones se llevaron a cabo en el Centro Médico Adventista–Valencia, que sirve como hospital de capacitación para sus escuelas asociadas, entre las que se encuentra el Colegio Mountain View. A través de esta colaboración, los estudiantes adquieren experiencia clínica en un entorno sanitario profesional que defiende los valores adventistas de compasión, excelencia y servicio.
En una ocasión, los estudiantes observaron a la Dra. Tecson durante una jornada quirúrgica especialmente exigente. A pesar de las múltiples intervenciones, el quirófano mantuvo un ambiente de concentración y paz.
Se escuchaba música suave de fondo y Tecson se dio cuenta de que los estudiantes cantaban en voz baja un himno de la iglesia mientras observaban. Ella los animó a continuar y sus voces ayudaron a crear un ambiente tranquilo durante la operación.
Más tarde, Tecson compartió que ese momento trajo una sensación de serenidad a la sala y recordó a todos los presentes la cercanía de Dios, incluso en situaciones de gran presión.
En otra experiencia durante una cesárea, los estudiantes respondieron espontáneamente al primer llanto del recién nacido cantando «To God Be the Glory» [A Dios sea la gloria]. Esa expresión improvisada reflejaba gratitud y reverencia por el regalo de la vida.
Tecson dijo que esos momentos coinciden con su creencia de que cada nacimiento apunta a Dios como Creador y Sustentador. Hizo hincapié en que el trabajo de sanación implica no solo habilidad y profesionalismo, sino también compasión y respeto por el valor sagrado de la vida.
A través de estas experiencias, el quirófano de Tecson en el Adventist Medical Center-Valencia sigue reflejando cómo los profesionales sanitarios adventistas pueden proporcionar espacios en los que coexisten la excelencia en la medicina y el servicio impulsado por la fe. Para los estudiantes que observan su trabajo, la experiencia pone de relieve cómo la capacitación clínica también puede servir como testimonio del amor de Dios a través de la atención compasiva.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Sudasiática del Pacífico.







