Cada sábado, mientras se predican mensajes bíblicos en la Iglesia Adventista del Séptimo Día Central de Huancayo, en la sierra central de Perú, Lisset Daviran Gutiérrez interpreta los sermones mediante la lengua de signos. Mediante sus manos, gestos y expresiones faciales, ayuda a garantizar que las personas sordas puedan participar activamente en la Escuela Sabática, los servicios de adoración y los programas juveniles.
Gracias a su labor, los miembros de la comunidad sorda pueden recibir el mensaje con claridad y participar plenamente en la vida de la iglesia.
El ministerio de Gutiérrez surgió de su propia experiencia personal. Durante muchos años, dependió de audífonos para oír. Cuando dejó de usarlos, pasó por un período de adaptación que la llevó a aprender la lengua de signos y a conectarse más estrechamente con la comunidad sorda de su ciudad. A través de esa experiencia, descubrió tanto un sentido más profundo de identidad como un nuevo llamado misionero.
Además de su ministerio, Gutiérrez ha recibido capacitación académica para servir mejor a los demás. Es profesora de Educación Artística especializada en Educación Musical y también es licenciada en Psicología. Actualmente, trabaja como intérprete de lengua de signos en la Red Alivia Perú, vinculada al Consejo Nacional para la Integración de las Personas con Discapacidad.
Más allá de sus responsabilidades profesionales, dedica tiempo a la evangelización de la iglesia. Participa en el Ministerio de las Posibilidades y promueve el evangelismo inclusivo a través del Ministerio Adventista para Sordos, brindando apoyo pastoral en su congregación local.
Nuevos discípulos a través del ministerio inclusivo
Los esfuerzos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día Central de Huancayo, que forma parte del territorio administrativo de la Misión Central del Perú, han ayudado a crear oportunidades para que las personas sordas estudien la Biblia y se unan a la Iglesia Adventista.
Entre los bautizados se encuentra María Hurtado, una madre que aprendió sobre la enseñanza bíblica del sábado durante sus estudios bíblicos. Otra es Rosember Zamora, quien encontró un propósito renovado a través de la fe y ahora sirve dentro del sistema educativo adventista.
Gracias a su dedicación, Gutiérrez ayuda a superar las barreras de comunicación que a menudo impiden que las personas sordas se integren plenamente en las comunidades de fe. Para ella, la lengua de signos es un puente que permite que más personas encuentren el mensaje de esperanza que se encuentra en el evangelio.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias en portugués de la División Sudamericana.







