Los Philippine Meistersingers, un conjunto compuesto por estudiantes, exalumnos y profesores de la Universidad Adventista de Filipinas (AUP), hicieron historia el 16 de noviembre de 2025 al convertirse en el primer coro filipino en ganar el prestigioso Concurso Internacional de Coros de Rímini.
Su victoria marca un momento decisivo en la música coral filipina. Reconocido mundialmente como uno de los principales escenarios para la excelencia coral, el concurso de Rímini reunió a destacados conjuntos de todo el mundo.
Los Philippine Meistersingers se impusieron al resto de participantes al obtener Diplomas de Oro y el título de Ganadores de Categoría en dos categorías (96,08 puntos en la Categoría A y 96,58 puntos en la Categoría B) antes de pasar a la ronda final. Bajo la dirección de Ramón Molina Lijauco Jr., fueron declarados Ganadores del Gran Premio, lo que supuso el primer triunfo de Filipinas en la historia del concurso.
Su excepcional actuación también les aseguró su lugar como representantes oficiales de Rímini en el Campeonato Mundial de Coros (WCC) de 2026. Un certificado emitido hoy confirma que el coro estará entre los mejores conjuntos del mundo en el Festival Internacional de Coros de Cracovia Cracovia Cantans, que se celebrará el 14 de junio de 2026 en Cracovia, Polonia.
Una victoria ofrecida a Dios
El camino del coro hacia el Gran Premio estuvo marcado por un repertorio que combinaba la literatura coral sacra con la expresión artística filipina. Abrieron su actuación con «Alleluia», de Ivo Antognini, una pieza elevada y contemplativa que reveló de inmediato su pureza tonal y su disciplinada armonía.
A continuación, interpretaron «O Vos Omnes», de Lorenzo Donati, cuyas líneas musicales reflexivas y emotivas permitieron al conjunto mostrar su madurez interpretativa y su profundidad espiritual. El programa concluyó con «Arimaonga», del compositor filipino Nilo Alcala, una obra vibrante y rítmicamente dinámica que mostró la riqueza del patrimonio musical filipino a través de una narrativa poderosa y unas texturas corales enérgicas.
En conjunto, estas piezas permitieron a los Meistersingers ofrecer una narrativa musical convincente basada en la excelencia técnica y la devoción sincera.
El conjunto dedicó el logro a Dios, reconociéndolo como la fuente de su fuerza, su arte y su unidad. Cada ensayo y cada actuación se convirtieron en una expresión de gratitud y una ofrenda de alabanza, afirmaron.
El equipo continúa su camino hacia el Campeonato Coral Mundial de 2026, donde volverán a alzar sus voces para inspirar, dar testimonio y glorificar a Dios, concluyeron.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Sudasiática del Pacífico.






