En respuesta a los devastadores incendios forestales que arrasaron el centro-sur y el sur de Chile, particularmente en las regiones de Ñuble y Biobío, donde las autoridades declararon el «estado de catástrofe», la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Chile se ha movilizado para ayudar a los afectados, prestando especial atención a los miembros de la iglesia que se han quedado sin hogar.
Las autoridades informaron que los incendios han quemado decenas de miles de hectáreas y se han propagado rápidamente, afectando gravemente a las comunidades de la región del Biobío, cerca de Concepción, incluyendo Lirquén y el municipio de Penco. Hasta el momento de redactar este informe, las autoridades han informado de que la emergencia ha causado 19 muertos, más de 1.500 personas afectadas y cientos de viviendas destruidas, y aún se están evaluando otras propiedades.
En este contexto, la Iglesia Adventista ha puesto en marcha varias iniciativas de solidaridad, entre ellas un llamado a la oración conjunta, la coordinación de los esfuerzos de donación y el apoyo humanitario sobre el terreno con el fin de acompañar a quienes se enfrentan a las consecuencias materiales, emocionales y espirituales de la catástrofe.
Ayuda solidaria
Los líderes de la Iglesia informaron que en Lirquén, un edificio de la Iglesia Adventista fue completamente destruido por el fuego y al menos 20 familias adventistas perdieron sus hogares. En respuesta, la Iglesia Adventista en Chile abrió un canal oficial para donaciones monetarias con el fin de ayudar a atender las necesidades urgentes de las familias afectadas.
Centros de recolección y artículos prioritarios
Además del apoyo financiero, se han establecido centros de recolección para recibir artículos de primera necesidad, especialmente agua embotellada, alimentos no perecederos, barras de granola, pañales para bebés, ropa interior nueva, artículos de higiene personal y protector solar.
ADRA Chile también ha lanzado una campaña de donaciones e informó que hay voluntarios presentes en las zonas afectadas, trabajando junto con los esfuerzos locales para satisfacer las necesidades inmediatas.
Unidos en oración
La Iglesia Adventista del Séptimo Día en Chile también ha pedido a sus miembros que permanezcan unidos en oración, para controlar la emergencia, consolar a las familias que han perdido a sus seres queridos y sus medios de vida, y proteger a los bomberos, brigadas y voluntarios de múltiples instituciones que continúan trabajando para contener los incendios y atender a los afectados.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias en español de la División Sudamericana.






