Los estudiantes y el cuerpo docente de la Universidad de Montemorelos, una institución adventista del séptimo día supervisada por la División Interamericana, obtuvieron el primer lugar a nivel nacional en la categoría «RoboCup @Home Beginner» durante el Torneo Mexicano de Robótica (TMR) 2026, celebrado del 16 al 18 de abril de 2026 en Puebla.
Este logro marca un hito significativo para la institución, ya que se ubicó en primer lugar en esta categoría por primera vez, compitiendo contra universidades con sólida reputación académica en todo México, según informaron funcionarios de la universidad.
El equipo presentó a Havva@home, un robot de servicio doméstico impulsado por inteligencia artificial, capaz de navegar de manera autónoma, reconocer comandos de voz, identificar objetos y manipularlos mediante un brazo robótico.
El sistema integra navegación autónoma, procesamiento del lenguaje natural y visión computacional, lo que permite al robot realizar tareas complejas en entornos del mundo real.
«Yo me encargué de toda la lógica y la programación para que el robot pudiera entender lo que el juez o yo decíamos por el micrófono, procesar ese mensaje, localizar tanto el objeto como la ubicación, y también dar una respuesta; lo que llamamos conversión de voz a texto y de texto a voz», explicó Rafael Pérez, estudiante de tercer año de ingeniería de sistemas computacionales.
El proyecto comenzó en octubre de 2025 y reunió a estudiantes de diversas disciplinas, quienes trabajaron fuera del horario habitual de clases durante varios meses.
«Dividimos las tareas en integración de sistemas, navegación, manipulación y aprendizaje automático», dijo Daniel Neri, miembro del cuerpo docente y creador del proyecto.
El proceso de preparación implicó superar limitaciones técnicas y de recursos, así como sortear una curva de aprendizaje pronunciada.
«El mayor desafío fue sumergirnos en el mundo de ROS y Python para poder lograr lo que se requería», agregó Pérez.
A pesar de los desafíos, el equipo desarrolló con éxito un sólido proyecto interdisciplinario, en el que la integración de sistemas desempeñó un papel clave en el desempeño del robot.
Más allá de los aspectos técnicos, el equipo hizo hincapié en la experiencia formativa y los valores que buscaban reflejar durante la competencia, dijeron los líderes del cuerpo docente.
“No se trata solo de ganar, sino de aprender y dar testimonio de quiénes somos como universidad”, dijo Rubén López, miembro del cuerpo docente y mentor en el área de electrónica.
Ese compromiso también se reflejó en una decisión clave que marcó su participación. El equipo solicitó trasladar su prueba final al viernes para observar el sábado, aunque esto significara competir en condiciones menos favorables que otros equipos, dijeron los líderes del equipo.
“Eso nos puso en desventaja, pero no nos detuvo”, dijo Bequer Quiroga, estudiante de tercer año de ingeniería de sistemas computacionales.
El resultado no solo aseguró el primer lugar, sino que también dio visibilidad a la universidad en un entorno competitivo donde antes no había sido ampliamente reconocida, dijo López.
Para los estudiantes, la experiencia tuvo un impacto directo tanto en su desarrollo profesional como personal.
Quiroga dijo que las lecciones más significativas fueron más allá de lo académico. «Me llevo valores que no son estrictamente académicos, sino relacionales, como el respeto mutuo, escuchar a los demás, reconocer que otra persona puede tener una idea mejor que la tuya, y también defender tu perspectiva, pero siempre con respeto».
El equipo planea seguir participando en futuras ediciones del torneo y avanzar a categorías más exigentes, con el objetivo de establecer un programa formal de robótica en la universidad.
Lisandra Vicente y Brenda Cerón contribuyeron a este informe. El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Interamericana.






