Una campaña de evangelización de dos semanas en el sur de Ecuador llevó a 685 personas a decidir seguir a Cristo, y los estudiantes de teología de Colombia desempeñaron un papel clave en esta iniciativa.
La campaña, celebrada del 21 de marzo al 4 de abril de 2026, formó parte de una iniciativa evangelística más amplia liderada por la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la región y coordinada por la Unión Ecuatoriana para fortalecer la labor misionera en todo el país.
Un total de 23 estudiantes de la Facultad de Teología y Religión de la Universidad Adventista de Colombia (UNAC) participaron en la iniciativa, contribuyendo a los cientos de decisiones tomadas durante las dos semanas que duró la campaña.
Bajo el título «El drama de la pasión», el lema se llevó a cabo en el territorio de la Misión Ecuatoriana del Sur, parte de la División Sudamericana, e incluyó ciudades como Guayaquil, Manta, Quevedo, Milagro, Salinas, Babahoyo y Loja, entre otras.
En este contexto, la participación de los estudiantes de séptimo semestre marcó un hito, ya que representó la primera experiencia internacional de práctica de evangelismo público, según indicaron los profesores de la UNAC.
Bajo la coordinación de Ever Castro, miembro del cuerpo docente y coordinador de pasantías ministeriales, los estudiantes fueron asignados a 23 distritos eclesiásticos, integrándose activamente en iglesias locales, grupos pequeños, centros de influencia y espacios comunitarios, incluidos centros de rehabilitación. Esta experiencia forma parte de su preparación académica, equipando a futuros pastores para el servicio en contextos misioneros reales, dijo Castro.
Durante las dos semanas de evangelización, más de 2.500 personas escucharon el mensaje de Jesucristo, centrado en su vida, muerte y resurrección. Del total de decisiones registradas en la Misión Ecuatoriana del Sur, con sede en Guayaquil, 313 fueron resultado directo de los esfuerzos de los estudiantes.
Entre ellos, se destacó el estudiante de teología Elibardo Paredes, quien fue testigo de que 75 personas entregaran sus vidas a Cristo a través de su labor evangelística.
Además, se iniciaron más de 150 estudios bíblicos, lo que garantiza un apoyo espiritual continuo, dijeron los líderes locales.
El impacto también se reflejó en el fortalecimiento de las iglesias locales, que se revitalizaron en su compromiso con la misión.
Los líderes locales señalaron que las iniciativas de oración continua, la mayor participación de los miembros y un énfasis renovado en la evangelización marcaron un reavivamiento espiritual en todos los distritos involucrados. A lo largo de la campaña, las imágenes de estudiantes predicando, haciendo llamamientos y sirviendo a la comunidad resaltaron su compromiso misionero en cada territorio.
Alex Rodríguez, líder del distrito de Guayaquil Florida, expresó su gratitud por los resultados.
“Estoy muy agradecido a Dios por estas dos semanas de evangelización”, dijo. «El número de almas alcanzadas durante este período superó lo que el distrito logró a lo largo de todo el año 2025.»
Entre las muchas experiencias, destaca el testimonio de Aníbal Muñoz. Después de recibir estudios bíblicos en su hogar, decidió entregar su vida a Cristo. Compartió que durante una visita experimentó una intensa lucha espiritual; sin embargo, a través de la oración persistente y el apoyo del estudiante de teología, encontró libertad en Jesús y más tarde selló su decisión mediante el bautismo.
Hoy, afirma que vive con la seguridad de la salvación y una nueva vida en Cristo.
Paredes también reflexionó sobre la experiencia: «Esta experiencia evangelística cambió mi vida. Fui en busca de una persona para Jesús, pero fui yo el primero en ser alcanzado por él», destacando el impacto transformador no solo en quienes reciben el mensaje, sino también en quienes lo comparten.
Castro dijo que la experiencia reafirmó el papel de la evangelización como el corazón de la misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y subrayó el valor de la capacitación práctica en la preparación de futuros líderes espirituales.
«Más allá de las cifras, demostró cómo Dios sigue obrando cuando su iglesia se une con un propósito común, movilizando a los creyentes más allá de las fronteras y preparando los corazones para el pronto regreso de Jesús», añadió.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Interamericana.











