Los alumnos de segundo año de la Escuela Adventista de Huaquillas (EAH) llevaron a cabo una jornada de servicio en el Centro de Alojamiento Temporal de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) de Ecuador. Compartieron donaciones, actividades recreativas y momentos de oración con familias migrantes en situación de vulnerabilidad. La iniciativa tuvo lugar el 7 de julio de 2026 y fue organizada por el departamento de Capellanía de la escuela como parte del proyecto Servicio Voluntario Adventista (SVA).
Antes de la jornada de servicio, los alumnos organizaron una campaña de solidaridad dentro de la institución, movilizando a toda la comunidad escolar para recolectar ropa, alimentos y artículos de higiene personal. Las donaciones se entregaron durante la visita como una expresión de amor, solidaridad y compromiso con quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad. También se llevaron a cabo actividades sociales y espirituales para brindar apoyo y esperanza, y para reflejar el amor de Dios a las familias del Centro de Acomodación Temporal.
Además de brindar asistencia material, los estudiantes dedicaron tiempo a conversar con los usuarios del centro. Organizaron juegos, actividades recreativas, pintura facial, sesiones de oración y conversaciones que llevaron alegría, esperanza y compañía a quienes atraviesan momentos difíciles.
Los participantes señalaron que la experiencia dejó un profundo impacto en los propios jóvenes, ya que pudieron poner en práctica los valores cristianos aprendidos en el aula y fortalecer su compromiso de servir a los demás.
Esta iniciativa forma parte del compromiso continuo del departamento de Capellanía con la formación de alumnos que vivan el Evangelio a través del servicio. A lo largo del año se llevarán a cabo otros proyectos para fortalecer valores como la empatía, la solidaridad y el compromiso cristiano entre los jóvenes. El objetivo es demostrar que servir es también una forma poderosa de compartir el amor de Dios con los demás.
Cristofer Puruncajas, coordinador zonal de ADRA Frontera Sur de Ecuador, agradeció a los estudiantes por su gesto y destacó el valor del tiempo compartido con las familias atendidas.
Puruncajas afirmó: «Fue gratificante ver cómo los estudiantes dedicaron un tiempo especial a nuestros usuarios, ya que a lo largo de su travesía tienen pocas oportunidades de compartir, orar, dar gracias o sentirse valorados por los demás. Estos gestos sin duda fortalecen la espiritualidad tanto de nuestros beneficiarios como de los estudiantes. ¡Gracias! ¡Que Dios los bendiga!»
Paul Paredes, capellán de la EAH y director del proyecto, enfatizó que este tipo de iniciativa fortalece la educación integral de los estudiantes.
«Me alegra ver que mis estudiantes, además de recibir instrucción en el salón de clases, ahora la están poniendo en práctica. Se convierten en instrumentos en las manos de Dios para llevar esperanza a quienes más la necesitan».
La EAH promueve este tipo de actividades como parte de su compromiso de formar a estudiantes que integren la excelencia académica con el servicio cristiano. Porque cuando la fe se convierte en acción, el impacto trasciende el salón de clases y transforma vidas.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias en español de la División Sudamericana.









