El Centro de Influencia Infusion Hope en el sur de Chile sigue fortaleciendo su vínculo con la comunidad. A través de diversas iniciativas, buscan satisfacer las necesidades de las personas mediante actividades de servicio, capacitación y compañerismo, creando espacios donde la comunidad pueda desarrollar habilidades, fortalecer relaciones y experimentar el amor de Dios de manera natural.
En Temuco, el Centro de Influencia Infusion Hope sigue cumpliendo esta misión con la incorporación de un nuevo taller de crochet y tejido que ya cuenta con unos 25 participantes. La iniciativa, lanzada este año, enseña crochet y tejido a personas sin experiencia previa, al tiempo que promueve el servicio comunitario. Los participantes confeccionan bufandas y gorros que luego se entregarán a personas sin hogar, convirtiendo su aprendizaje en una oportunidad para ayudar a otros y compartir esperanza.
En los últimos años, el Centro de Influencia Infusion Hope ha desarrollado talleres gratuitos que enseñan repostería, pastelería, cocina y otras actividades prácticas. Los talleres han acercado a cientos de personas a la Iglesia Adventista a través del servicio desinteresado.
El taller de crochet y tejido amplía esta oferta y ha tenido una buena acogida desde sus primeras semanas de funcionamiento. Gracias al apoyo de la administración de la Iglesia Adventista en el sur de Chile, fue posible adquirir lana, agujas de tejer y ganchillos para facilitar la participación de los asistentes.
El compromiso de los participantes también ha crecido rápidamente. Además de confeccionar ropa para personas vulnerables, varios han decidido donar sus propios materiales al proyecto.
En 2026, el Centro de Influencia Infusion Hope trasladó sus actividades a las oficinas administrativas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en el sur de Chile, ubicadas en el centro de Temuco. La nueva ubicación ha facilitado el acceso de la comunidad y ha fortalecido el vínculo entre los participantes y el personal de la institución, lo que ha aumentado significativamente la participación en diversos talleres.
Mientras se encontraban en la ubicación anterior, los talleres reunían entre 25 y 28 personas. En la nueva sede, algunas sesiones llegan a contar con casi 45 participantes, lo que refleja el creciente interés de la comunidad en estas iniciativas.
Además de los talleres prácticos, una vez al mes se lleva a cabo un encuentro diseñado para fortalecer el aspecto espiritual de quienes participan en los talleres. En un ambiente cercano y acogedor, los asistentes comparten experiencias, reflexionan sobre la fe y aprenden más sobre el amor de Dios.
A través de estas iniciativas, el centro de influencia Infusion Hope trabaja para tender un puente entre la Iglesia Adventista y la comunidad, demostrando que el aprendizaje, la amistad y el servicio pueden abrir oportunidades para transformar vidas, compartir esperanza y acercar a las personas a Jesús.
El artículo original fue publicado en el sitio de noticias de la División Sudamericana.









