“Llevamos cuatro días sin poder entrar en casa”, dijo uno de los habitantes de Caraá, municipio de Rio Grande do Sul (Brasil) afectado por las inundaciones del pasado jueves. La localidad, de 8.000 habitantes, se enfrentó la semana pasada a lluvias torrenciales que provocaron inundaciones y torrentes de agua que cubrieron la ciudad. Los residentes informaron que el agua alcanzó una altura de 1,2 metros en sus casas. Muebles y electrodomésticos quedaron sumergidos por el agua y el barro.
Los días 20 y 21 de junio de 2023, la Asociación de Rio Grande do Sul de los Adventistas del Séptimo Día se dividió en dos equipos y partió hacia Caraá para ayudar a la comunidad afectada. El personal y los pastores se unieron para retirar los escombros y limpiar las casas. También llevaron agua, alimentos y ropa recolectados por la oficina, las iglesias y las unidades escolares adventistas.
“En nuestro trabajo diario, realizamos activiades para ayudar a las personas con donaciones, pero esta vez, era importante estar juntos, escucharlos, limpiar los ambientes, ser el hombro amigo, incluso sin saber a quién estábamos ayudando”, dice Mirian Fonseca, directora de Recursos Humanos de la Asociación Central de Rio Grande do Sul.
Durante los dos días, los más de cuarenta voluntarios pudieron ayudar a seis hogares y a innumerables familias con la distribución de alimentos, agua y ropa. Botas, guantes y equipos de limpieza fueron donados por la sede administrativa, y los empleados trabajaron duro para limpiar las casas que habían sido inundadas. Hubo que reparar muchos muebles y colocar puertas en su sitio. A una de las familias ayudadas hubo que quitarle todo el barro de sus armarios y cuartos de baño.
“Fue muy gratificante haber participado en la acción, saber que pudimos contribuir un poco a aliviar el sufrimiento y ayudar a organizar las casas de algunos de nuestros hermanos y hermanas. Es muy impresionante ver lo devastada que quedó la ciudad: muchas casas destruidas, puentes derrumbados, mucha gente perdió todo lo que tenía. Es realmente una escena de dolor”, relata Letícia Braga, empleada y voluntaria en la acción.
UNA IGLESIA, UN OASIS
Desde que la tragedia golpeó la ciudad, la iglesia adventista de Rio dos Sinos, en Caraá, ha abierto sus puertas a la comunidad. Familias, equipos de rescate y voluntarios han sido acogidos y alimentados en la iglesia durante este período.
Los miembros se encargaron de recoger ropa y alimentos para todos los necesitados. La sala de jóvenes del segundo piso de la iglesia se convirtió en un lugar de refugio con comida preparada por los miembros, así como agua y ropa limpia y de abrigo. “Estamos aquí para servir y ayudar a quien lo necesite”, afirma Cleusa Nunes, miembro de la iglesia Rio dos Sinos y cocinera voluntaria.
Nunes ha estado, desde después de la inundación, preparando comida para los equipos de rescate y los voluntarios que están ayudando a limpiar las casas afectadas. Desde el desayuno hasta la cena, Nunes está junto a los fogones con su equipo preparándolo todo. Mientras cocinan, las mujeres y los hombres sonríen, cantan y juegan. Es un ambiente de oasis en medio de la tragedia de Caraá. La alegría de los miembros y afectados por las lluvias fue un motivo de esperanza y ánimo incluso para los voluntarios.
“Lo que más me impactó fue ver la alegría y la forma en que la gente nos acogió. Incluso en medio del caos, sonreían, bromeaban y decían que todo iría bien. Al fin y al cabo, esta es nuestra esperanza; sabemos que mientras estemos aquí viviremos catástrofes, pero todo es pasajero”, concluye Braga.
La versión original de esta noticia se publicó en el sitio de noticias en portugués de la División Sudamericana.






![Los voluntarios limpiaron las casas y retiraron los escombros para que los residentes pudieran volver a sus hogares. [Foto: Divulgación]](https://images.hopesoftware.org/resize/L3c6MTkyMCxxOjc1L2hvcGUtaW1hZ2VzLzY1ZTcxMzAxZjY1NTI4MWE1MzhlZDM3My9kenAxNzEzODg5OTI4MjIzLmpwZWc/w:1920,q:75/hope-images/65e71301f655281a538ed373/dzp1713889928223.jpeg)
![Escuelas e iglesias donaron alimentos, agua y ropa a los afectados por la inundación. [Foto: Divulgación]](https://images.hopesoftware.org/resize/L3c6MTkyMCxxOjc1L2hvcGUtaW1hZ2VzLzY1ZTcxMzAxZjY1NTI4MWE1MzhlZDM3My9LUDcxNzEzODg5OTM3MzQ1LmpwZWc/w:1920,q:75/hope-images/65e71301f655281a538ed373/KP71713889937345.jpeg)
![Más de seis familias recibieron ayuda en estos dos días de acción. [Foto: Divulgación]](https://images.hopesoftware.org/resize/L3c6MTI4MCxxOjc1L2hvcGUtaW1hZ2VzLzY1ZTcxMzAxZjY1NTI4MWE1MzhlZDM3My9hU2QxNzEzODg5OTQzMTk4LmpwZWc/w:1280,q:75/hope-images/65e71301f655281a538ed373/aSd1713889943198.jpeg)