«Cuando el pueblo de Dios se reúne para hablar acerca de la misión, el Señor tiene una bendición especial que compartir», dijo Erton Köhler, presidente de la Asociación General (AG) de la Iglesia Adventista, en su discurso de apertura en la convención internacional de voluntarios Maranatha 2025, celebrada el 20 de septiembre. «Y creo que el Señor tiene una bendición especial para nosotros hoy».
Köhler fue el orador principal del evento anual, que reunió a casi 2.000 voluntarios del ministerio, donantes y líderes en Sacramento, California, Estados Unidos, para un día de adoración, testimonios y compañerismo. El evento también se transmitió en vivo y contó con una actuación de los Heritage Singers, informes de algunos de los logros de Maranatha en lo que va de 2025 e información acerca de cómo unirse al ministerio como guerrero de oración, voluntario o donante.
Una palabra de agradecimiento
En su mensaje, Köhler recordó a los asistentes a la convención que Maranatha se dedica por completo a la misión. El ministerio de apoyo dirigido por laicos de la Iglesia Adventista ayuda a construir iglesias y escuelas y a perforar pozos de agua en decenas de países de todo el mundo. En ese sentido, Köhler transmitió su gratitud en nombre de la AG.
«Gracias por todo lo que hacen para apoyar la misión de la iglesia», dijo.
Köhler también destacó su historia personal con Maranatha, señalando que ha participado en el ministerio no solo como exlíder de la División Sudamericana, sino también como voluntario. Compartió cómo, junto con su familia y otras personas, ayudaron a construir una iglesia en República Dominicana hace unos años. Más tarde, en 2024, junto con su entonces equipo de la Secretaría de la AG, ayudaron a reparar y pintar dos iglesias en La Habana, Cuba.
«Maranatha representa muy bien el espíritu de apoyo de los ministerios», dijo Köhler. «Los ministerios se crearon para apoyar a la iglesia, para encontrar la manera de decirle a la iglesia: “¿Qué necesitas? ¡Estamos aquí para ayudarte!”». Añadió: «Cuando apoyas a Maranatha, estás apoyando los desafíos misioneros que tenemos [...]. Cuando apoyas a Maranatha, estás transformando vidas».
Centrados en la misión
Como nuevo líder electo de la denominación adventista mundial, Köhler recordó a los asistentes a la convención que su visión es la de una iglesia «basada en la Biblia y centrada en la misión».
Según Köhler, la misión es la razón de ser de la Iglesia Adventista. «Tenemos un don profético para la misión», enfatizó. «Tenemos una teología sólida para la misión; tenemos ministerios que apoyan la misión; tenemos buenos líderes para la misión; tenemos dinero para la misión; [y] tenemos instituciones para la misión». Por lo tanto, invitó a todos a mantenerse enfocados, «sin distracciones», en la misión de compartir a Jesús.
Maranatha y la misión
Al mismo tiempo, Köhler informó que solo en 2024, además de escuelas y pozos de agua, Maranatha construyó 299 estructuras eclesiásticas, o «una cada 29 horas». De hecho, añadió, desde que se puso en marcha el ministerio hace 56 años, Maranatha ha construido unas 14.000 estructuras.
«Hay más estructuras de Maranatha en todo el mundo que franquicias de McDonald's en Estados Unidos», compartió. «Esta es una oportunidad para alabar al Señor por la obra y el impacto que Maranatha tiene en la vida y la misión de la Iglesia Adventista [...]. Alabado sea el Señor por ello».
Basándose en el ministerio de Pablo, tal y como se recoge en Hechos 19 en Éfeso, un lugar que Köhler describió como «muy desafiante» para el evangelio, dijo que el ministerio del apóstol representa el ministerio de la Iglesia Adventista y de los ministerios de apoyo como Maranatha.
«No nos intimida ir a los lugares más desafiantes del mundo, a veces sin dinero, sin trabajadores, sin liderazgo ni estructura», dijo. «Pablo estaba convencido de su llamado y estaba dispuesto a pagar el precio».
La misión como un milagro
Köhler explicó que cuando Pablo fue flexible y decidió seguir la estrategia de Dios para alcanzar a otros, el Señor «hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo» (Hechos 19:11).
«Las manos eran las de Pablo, pero los milagros eran de Dios», enfatizó Köhler. «Pablo solo puso sus manos a disposición, [y] nosotros debemos aprender de Pablo. Podemos hacer algunas cosas con nuestras manos, talentos, ideas e iniciativas. Pero debemos dejar claro que la misión no depende de nuestras manos, porque la misión es un milagro [...]. La misión pertenece al Señor; nosotros solo somos sus agentes».
En ese contexto, dijo Köhler, el mismo Dios que abrió la puerta a la misión en la antigua Éfeso puede abrir cualquier puerta (o corazón, comunidad o país), «porque la misión es un milagro». Añadió: «No podemos prepararlo todo; no podemos anticiparlo todo. Pero el Señor nos llama a avanzar por fe».
A continuación, Köhler pidió a todos los que lo escuchaban en la sala o en línea que renovaran su compromiso con Dios y su misión.
«Puedes formar parte de este milagro», dijo. Pero el compromiso es esencial. «Deja que el Señor utilice tu corazón. Forma parte de esta misión, porque Jesús viene».
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la Adventist Review. Únete al canal de WhatsApp de ANN para conocer las últimas noticias adventistas.











