La celebración del 125º aniversario del Newbold College fue algo más que un simple repaso de recuerdos entrañables. A lo largo de los cuatro días de celebración, que se llevaron a cabo del 25 al 28 de junio en Bracknell, Inglaterra, Newbold centró repetidamente su atención en el futuro, planteándose cómo la educación superior adventista puede seguir preparando a pastores, maestros, misioneros y líderes para servir en un mundo cada vez más complejo y en rápida evolución.
El fin de semana del aniversario reunió a líderes de la iglesia de toda la Asociación General (AG), la División Transeuropea (DTE) y más allá, así como a exalumnos, exdirectores, profesores, estudiantes y miembros de la comunidad local. A través de la adoración, la reflexión histórica, el debate académico y la celebración, surgió un mensaje constante: mientras el mundo que rodea a Newbold sigue cambiando, la misión de la universidad permanece constante.
Mirar hacia atrás para avanzar
Las celebraciones del aniversario comenzaron el jueves por la noche con un servicio especial de apertura a cargo de Lisa Beardsley-Hardy, directora de Educación de la AG, antes de que los exalumnos se reunieran el viernes para reencontrarse con antiguos compañeros de clase, profesores y amigos. Un té con masas dulces y una conversación vespertina con la exdirectora de Newbold y exrectora de la Universidad Andrews, Andrea Luxton, brindaron la oportunidad no solo de reflexionar sobre la historia de la universidad, sino también de considerar la influencia perdurable que ha tenido en generaciones de estudiantes.
Al hablar con franqueza sobre su trayectoria desde estudiante hasta profesora y, finalmente, directora, Luxton describió a Newbold como un pilar fundamental de su propia vida y ministerio.
«No habría podido lograr ni la mitad de lo que he logrado de no ser por Newbold College».
Al responder a las preguntas de los exalumnos, reflexionó sobre el panorama cambiante de la educación superior adventista, al tiempo que hizo hincapié en que instituciones como Newbold deben seguir adaptándose sin perder de vista su propósito espiritual.
El equilibrio entre honrar el pasado y prepararse para el futuro se mantuvo a lo largo de las vísperas de exalumnos del viernes por la noche. David Trim, director de la Oficina de Archivos, Estadísticas e Investigación de la Asociación General y quien fue tanto exalumno como miembro del cuerpo docente de Newbold, guió a los asistentes a través del extraordinario recorrido de Newbold, desde sus inicios como Duncombe Hall College en 1901 hasta la institución internacional que es hoy.
Si bien los campus, las estructuras organizativas e incluso el nombre de la universidad han cambiado a lo largo de los últimos 125 años, Trim señaló que una característica definitoria se ha mantenido inalterable: Newbold existe para preparar a hombres y mujeres para compartir el evangelio.
Una de las historias que destacó fue la de George D. Keough, uno de los primeros graduados misioneros de Newbold. Aunque inicialmente esperaba servir en África subsahariana, Keough aceptó en cambio un nombramiento inesperado en Egipto, donde su disposición a aprender árabe, sumergirse en la cultura local y forjar relaciones auténticas transformó su ministerio.
En lugar de mantener distancia social, Keough vivió intencionalmente entre las personas a las que servía, ganándose su confianza antes de compartir su fe. Su ministerio, sugirió Trim, reflejaba el enfoque misionero centrado en Cristo que Newbold ha buscado cultivar a lo largo de su historia.
Durante la velada también se reconoció a aquellas personas cuyo liderazgo ayudó a forjar la historia de la universidad. Se entregaron los Premios Honorarios al Legado a los descendientes de líderes influyentes de Newbold, incluidas las familias de Roy Graham y Keough, en reconocimiento a las generaciones cuya fidelidad sentó los cimientos sobre los que la universidad actual continúa construyendo.
En conjunto, los eventos del día resaltaron un tema recurrente que se mantendría a lo largo del fin de semana de aniversario: la historia de Newbold no se mide simplemente por sus edificios, su oferta académica o sus aniversarios, sino por las innumerables vidas que ha ayudado a preparar para el servicio a Dios y a su iglesia en todo el mundo.
Preparando líderes para la Iglesia del mañana
La mañana del sábado invitó a los asistentes a reflexionar sobre el rumbo que debe tomar Newbold en el futuro.
Los exalumnos e invitados se distribuyeron por todo el campus para participar en una serie de mesas redondas que exploraron algunas de las cuestiones más apremiantes que enfrentan hoy la teología, la educación y la misión adventistas. En lugar de centrarse únicamente en los logros pasados de la universidad, las conversaciones analizaron cómo la educación teológica puede equipar a los líderes para una sociedad cada vez más secular, sin dejar de mantenerse fielmente arraigada en las Escrituras.
En una de las mesas redondas se analizó cómo la teología debe servir a la iglesia en el siglo XXI, mientras que en otra se examinaron las oportunidades y los desafíos que presentan la inteligencia artificial y las tecnologías en rápido desarrollo. Una tercera mesa redonda reflexionó sobre el testimonio cristiano en una Europa cada vez más secular, alentando a los participantes a considerar nuevas formas en que las iglesias puedan conectarse con sus comunidades sin dejar de ser fieles a las convicciones bíblicas.
Al reflexionar en su ministerio pastoral en la década de los noventa, el recién nombrado profesor Gifford Rhamie recordó haberse dado cuenta de que vivía dentro de una «cámara de eco» adventista. «Todos mis amigos, excepto una persona, eran adventistas», dijo. Esa toma de conciencia lo llevó a hacer un pacto con Dios para forjar intencionalmente amistades más allá de los círculos eclesiásticos, enfrentándose a sí mismo a vivir con autenticidad no solo entre los adventistas, sino también entre quienes no tenían conexión con la iglesia. Para Rhamie, esas relaciones eran esenciales para una misión significativa, ya que ampliaban tanto su influencia como su capacidad para compartir su fe.
Haciéndose eco de esto, el ex presidente de la Asociación General, Jan Paulsen, agregó: «Amen a su prójimo como a sí mismos, porque él es como ustedes». Sus palabras recordaron a los asistentes que un compromiso significativo con las personas fuera de la iglesia comienza al reconocerlas como iguales, no como «otros», y que dicho compromiso fortalece, en lugar de comprometer, la fidelidad bíblica.
Durante la tarde también se reconoció que la preparación de líderes implica más que la enseñanza en el aula; incluye honrar a aquellos cuya erudición ha moldeado el pensamiento teológico de generaciones. Al profesor titular emérito, el Dr. Laurence Turner, se le entregó un libro homenaje, In the Beginning Was the Plot [En el principio era la trama], publicado por Newbold Academic Press en reconocimiento a sus décadas de erudición bíblica, docencia e influencia. Al presentar el volumen, el presidente de DTE, Daniel Duda, describió un libro homenaje como «una forma académica de dar las gracias», reconociendo la trayectoria académica de toda una vida de Turner y su influencia perdurable en generaciones de estudiantes y colegas académicos.
El culto, en el centro de la celebración
Si bien las mesas redondas fomentaron una reflexión profunda respecto al futuro de la teología y la misión, el Servicio Divino recordó a los asistentes que el propósito de Newbold va más allá de la excelencia académica. A lo largo de sus 125 años de historia, la universidad ha buscado preparar a las personas no solo para carreras en el ministerio, sino para vidas centradas en Cristo.
Al dar la bienvenida a la congregación, Douglas McCormac, pastor principal de la Iglesia del Newbold College, reflexionó en su propio recorrido como estudiante al llegar al campus en 1989. Al compartir historias de profesores, personal de apoyo y trabajadores del campus que han moldeado a generaciones de estudiantes, recordó a los fieles que el legado de Newbold ha sido construido no solo por directores y profesores, sino también por las innumerables personas cuyo servicio fiel a menudo se llevó a cabo entre bastidores.
«La historia de Newbold es variada y la comparten no solo los estudiantes y los profesores, sino también las numerosas personas que han mantenido en marcha los engranajes de esta institución desde un segundo plano, a menudo en el anonimato, pero sirviendo fielmente».
El servicio reunió a líderes de toda la Iglesia Adventista del Séptimo Día a nivel mundial, entre ellos el presidente de la Asociación General, Erton Köhler; la vicepresidenta de la Asociación General, Audrey Andersson; el expresidente de la Asociación General, Jan Paulsen; el presidente de la DTE, Daniel Duda; otros funcionarios y directores de la DTE; líderes de la Unión Británica, presidentes de asociación y de misión; así como exalumnos, estudiantes y miembros de la comunidad local.
Al predicar a partir de Daniel 2, Köhler reflexionó en la fidelidad de Dios a lo largo de la historia, estableciendo una conexión entre la fe de los fundadores de Newbold y los desafíos que enfrenta hoy la Iglesia Adventista. Animó a la congregación a no ver el aniversario simplemente como una oportunidad para celebrar lo que las generaciones anteriores habían logrado, sino como una invitación a continuar la misión de Dios con el mismo valor y convicción.
Al concluir su sermón con un llamado personal, Köhler recordó a los oyentes que el llamado de Dios permanece inalterable a pesar de las circunstancias cambiantes. «No olviden su sueño. Recuerden que Aquel que los llamó está con ustedes».
Honrando el pasado, invirtiendo en el futuro
El servicio del sábado por la noche combinó música, reconocimientos y visión, en homenaje tanto a las personas que ayudaron a forjar la historia de Newbold como a quienes tienen la responsabilidad de llevar adelante su misión.
En lugar de centrarse en los logros individuales, Dan Serb, director de Newbold, aprovechó la ocasión para reconocer las alianzas sustentables que han sostenido al colegio a lo largo de su historia. Se entregaron monedas conmemorativas a representantes de la Asociación General, la DTE, la Unión Británica, las uniones, así como de los campos, las asociaciones y las misiones adjuntos, como expresión de gratitud por su apoyo continuo. También se reconoció a exdirectores, entre ellos Paulsen y Luxton, por su liderazgo y su contribución al desarrollo del colegio.
Al reflexionar en sus años en Newbold, Paulsen describió a la institución como un lugar cuya influencia se extendía mucho más allá de su campus. A lo largo de décadas de ministerio internacional, explicó, se había encontrado repetidamente con líderes eclesiásticos cuyos cimientos se habían establecido en Newbold.
«Conocí a tantas personas cuyas raíces estaban firmemente establecidas en esta institución. […] Ustedes los convirtieron en servidores de Dios y de la iglesia».
Más tarde esa misma noche, Audrey Andersson pronunció el discurso plenario, en el que destacó el papel continuo de Newbold en la preparación de personas para un servicio fiel. Al hablar sobre el valor de las instituciones educativas adventistas de confianza, recordó a los asistentes que el próximo capítulo de Newbold es importante porque su misión sigue estando profundamente conectada con las necesidades de la iglesia y del mundo.
«Por eso Newbold sigue siendo importante hoy en día. Por eso son importantes las instituciones educativas adventistas de confianza. Por eso es importante el próximo capítulo de Newbold», afirmó. «La Iglesia necesita a Newbold College. La División Transeuropea necesita a Newbold College. El mundo necesita el testimonio que se encuentra aquí, en Newbold College».
Ampliando la misión de Newbold
Uno de los anuncios más significativos del fin de semana fue el lanzamiento de Newbold Connect, una nueva plataforma de aprendizaje digital diseñada para que el enfoque distintivo de Newbold hacia la educación integrada con la fe sea accesible más allá del campus universitario.
Al presentar la iniciativa, Serb la describió como una extensión natural de la visión fundacional del Colegio, más que como una desviación de ella. «Newbold Connect no sustituye la experiencia en el campus. […] La complementa y amplía nuestro alcance sin menoscabar nuestras raíces».
Alexandre Ghiorzi, excoordinador de proyectos de aprendizaje en línea y actual jefe de Marketing y Estrategia Digital, explicó la filosofía detrás del diseño de la plataforma. «Queríamos crear algo que tomara en serio tanto la fe como el oficio», afirmó. «Clases breves y cinematográficas, con un paso concreto que realmente pueda poner en práctica esta misma semana. Formación, no solo información». Durante el lanzamiento, también se mostró a los asistentes un video promocional que presenta la visión detrás de Newbold Connect.
El anuncio ilustró de manera acertada el mensaje general del aniversario. Así como las generaciones anteriores respondieron de manera creativa a las necesidades misioneras de su época, Newbold busca nuevas formas de equipar a la iglesia de hoy, sin dejar de ser fiel al propósito por el que fue fundada hace 125 años.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Transeuropea.
















