En pueblos, aldeas y ciudades de Sri Lanka, un creciente movimiento de oración de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, liderado por mujeres, está aportando una renovada vitalidad espiritual a las iglesias locales. En muchas congregaciones, las mujeres se reúnen regularmente para dirigir reuniones de oración, iniciativas que están evolucionando más allá de los programas rutinarios para convertirse en expresiones activas de fe y ministerio.
Las participantes no solo se comprometen a orar juntas, sino también a responder a las necesidades que las rodean. Interceden por sus familias, apoyan a sus iglesias y extienden su cuidado a sus comunidades a través de actos de servicio y compasión. Mediante estos esfuerzos, están demostrando una fe que se vive y se comparte.
El impacto de este movimiento se está volviendo cada vez más evidente. Muchos informan de corazones renovados, relaciones restauradas y un hambre espiritual cada vez más profunda dentro de sus congregaciones. Las participantes han expresado que al colocar la comunión con Dios en el centro de sus vidas, están presenciando una transformación que va mucho más allá de sus reuniones de oración.
La directora del Ministerio de la Mujer de la región enfatizó el valor de la oración, diciendo: «Cada minuto que pasamos en oración es valioso».
Los líderes también señalaron que el movimiento está resaltando el papel de las mujeres en el avance de la misión de la iglesia. A través de la oración, las participantes están contribuyendo al desarrollo espiritual de sus hogares, iglesias y comunidades.
«Este movimiento no es una tendencia temporal, sino que se espera que conduzca a un crecimiento espiritual y un avivamiento sustentables», dijeron los líderes, y agregaron que se espera que las reuniones de oración dirigidas por mujeres sigan desempeñando un papel clave en el fortalecimiento tanto de la vida de la iglesia como de las relaciones comunitarias.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Norasiática del Pacífico.







