“He vuelto a la vida, después de haber enfrentado un hematoma y un infarto cerebral”, dice Juana Cueva, una mujer apasionada por los estudios bíblicos durante 25 años.
Juanita, como le dicen cariñosamente, ha evangelizado a más de 100 personas entre amigos, compañeros de trabajo, vecinos y su familia, aprovechando cada oportunidad para enseñarles la Biblia. Incluso durante la pandemia, continuó predicando, adaptándose a nuevas tecnologías como Zoom y WhatsApp. Sin embargo, fue golpeada por la enfermedad. Perdió el habla y la capacidad de caminar.
En ese momento, Juanita tenía cinco personas que estaban estudiando la lección “La fe de Jesús”, y cuando entró en la sala de operaciones, pensó y se preocupó por quién continuaría con los estudios. Sin embargo, Dios obró un milagro. Se recuperó y volvió a reunirse con sus alumnos, reanudando el estudio de las lecciones. Para Juanita, hacer que la gente tome la decisión de ser bautizada le da sentido a su vida. “Solo la muerte puede detenerme”, enfatiza.
El 21 de noviembre, Juanita y sus dos estudiantes de Biblia viajaron a Lima, Perú, para ser bautizados durante el congreso evangelístico “Involúcrate, ¡Jesús está en las puertas!”, organizado por la Iglesia Adventista local. Los participantes del evento conocieron sus historias de fe, esperanza y pasión por compartir la verdad.
El artículo original fue publicado en el sitio de noticias en español de la División Sudamericana.