Las donaciones alcanzan más que lo esperado; Paulsen agradece a los voluntarios y a las celebridades en evento televisado
Una celebración nacional de la Navidad produjo lágrimas de gozo y exclamaciones de entusiasmo de los voluntarios y un grupo de celebridades nacionales este 15 de diciembre con motivo de la culminación de esta iniciativa de la iglesia adventista para ayudar a los necesitados.
“Esta noche hicimos lo inesperado y quebramos el récord del año pasado de recolección de 2.500 toneladas de alimentos para los necesitados. El resultado hoy es de 3.200 toneladas”, anunció Sergio Azevedo, creador del “Mutirão de Navidad: Compartir esperanza”, la acción conjunta de miles de voluntarios que involucra desde hace 14 años a las iglesias adventistas de Brasil.
El evento fue transmitido desde la Iglesia Adventista de Botafogo, Rio de Janeiro, a una audiencia internacional por medio del canal de la iglesia “Hope Channel”.
La celebración de las acciones de las comunidades de todo el país incluyó a equipos de voluntarios de las congregaciones locales que compitieron en tres áreas: escribir y presentar una breve obra navideña, elegir un proyecto de servicio comunitario y recolectar alimentos para los bancos de alimentos de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales. Un jurado compuesto por líderes comunitarios y celebridades del gobierno, los negocios y el entretenimiento trabajaron junto a los líderes de la iglesia como jueces del evento. Entre ellos estuvo el pastor Jan Paulsen, presidente de la iglesia adventista mundial.
“Qué maravilloso logro estamos celebrando esta noche”, dijo Paulsen al dirigir la palabra a los presentes. “Que muestra del poder de trabajar juntos, con una visión compartida para hacer que nuestra comunidad sea un mejor lugar para vivir”.
“Mutirão” es una expresión del portugués brasileño para describir un proyecto de servicio comunitario.
“Para nosotros, la recompensa es ver las sonrisas de estas familias y niños cuando les damos los alimentos”, dice Benivaldo Ramos, líder del equipo de la Iglesia Adventista de Botafogo. “Para algunas familias, puede que sean los únicos alimentos de calidad que tienen en todo el año. Nuestra recompensa es que tengan una Navidad sin pasar hambre”.
El jurado reconoció un proyecto de salud comunitaria en las villas miseria Babilonia y Chapeau Mangueira, en Rio de Janeiro. La iniciativa había sido probada e implementada en los últimos meses, y requiere la promoción de la nutrición y la búsqueda de mejoras en la calidad de vida.
Una presentación del Coro Juvenil de Rio con la participación de un grupo de niños de la tristemente célebre Favela Rocinha de Rio de Janeiro, introdujo un proyecto de responsabilidad social que involucró a niños de diferente grupos sociales.
“Estos niños cambiaron las vidas de nuestro equipo”, dijo uno de los presentadores.
Paulsen se refirió a las presentaciones al felicitar a la iglesia. “El cristianismo sin compasión está vacío. Sin compasión ?esa compasión profunda y motivadora de nuestro Señor? nuestra religión no es nada”.
“Los cristianos más efectivos están más familiarizados con las calles de sus vecindarios que con los bancos de sus iglesias”, dijo.
La transmisión de la celebración produjo numerosas declaraciones de apoyo, promesas de donaciones y auspicios al proyecto. Azevedo, el creador del programa, presento a cada miembro del jurado, invitándolos a compartir de qué manera habían participado. Gerardo Alkmin, ex gobernador de São Paulo y candidato presidencial en las elecciones recientes, estuvo presente junto a su esposa Lu, y dijo que la iniciativa de los adventistas es un ejemplo de liderazgo en respuesta a la pobreza de Brasil.
El empresario y filántropo Milton Afonso también participó. Un contingente de estrellas del cine y el teatro recibió la cálida bienvenida de la audiencia. Entre ellos se encontró la actora y comediante televisiva Helga Nemeczk. Durante su testimonio, rompió a llorar, y sus palabras incluyeron una canción navideña a capella y la admisión de tener un pasado adventista, y de estar orgullosa de que “su” iglesia se ponga de parte de los pobres.
El Mutirão de Navidad de este año incluyó a líderes de la iglesia de varios países sudamericanos, incluyendo a Perú, Argentina y Ecuador. Los líderes de la iglesia de la ex Unión Soviética también participaron. “Queremos ver cómo podríamos implementar esta visión en nuestras iglesias aquí”, dijo Guillermo E. Biaggi, tesorero de la región eclesiástica Euroasiática con sede en Moscú.
El presidente Paulsen dijo que deseaba que la iniciativa “cobre cada vez más fuerza hasta que pueda tocar vidas en todas partes del mundo”.



