Cientos de familias afectadas por las fuertes lluvias en el norte y el sur de Perú recibieron ayuda humanitaria de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA Perú). La asistencia incluyó la distribución de agua potable, alimentos, kits de higiene y refugio en Puno, Arequipa y Piura.
La respuesta se llevó a cabo en medio de los efectos del fenómeno de El Niño Costero, que ha dejado a numerosas comunidades en situación de vulnerabilidad. Gracias al trabajo de los voluntarios y al apoyo de socios estratégicos, ADRA Perú puso en marcha acciones rápidas y coordinadas para atender las necesidades más urgentes de las familias afectadas.
Ayuda para Puno
En la localidad de Chacaneque, en Puno, el frío y la humedad habían causado graves daños en las viviendas. Allí, voluntarios de ADRA Perú acompañaron a las familias de Chacaneque, Tunquimi, Sapisenca y Casahuide, llevando a cabo una intervención en dos fases.
En primer lugar, entregaron materiales para refugios temporales, kits de higiene y recipientes para agua; luego regresaron con ropa de abrigo, kits de agua, saneamiento e higiene (WASH) y utensilios de cocina, reforzando la protección de quienes lo habían perdido casi todo.
Impacto en Arequipa
En Arequipa, la respuesta también fue tomando forma gradualmente. En distritos como Yanahuara, Cercado, Cerro Colorado, Cayma y Sachaca, la ayuda se organizó por fases: inicialmente, alimentos de emergencia y agua potable.
Posteriormente, se distribuyeron más suministros y contenedores de almacenamiento; actualmente, continúa la distribución de kits de higiene, limpieza y refugio. El embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, y las autoridades locales de la región estuvieron presentes durante esta intervención.
Solidaridad en Piura
Más al norte, en Máncora, Piura, la escena se repite con un paisaje diferente, pero con la misma necesidad. Allí, ADRA Perú continúa con la distribución de kits de alimentos y cajas de agua. Parte de la ayuda ya se ha entregado y, en los próximos días, seguirá llegando a quienes aún esperan, un recordatorio de que la solidaridad nunca se detiene.
Las donaciones a ADRA Perú, el apoyo del Programa Regional de Asistencia para Desastres (RDAP) del gobierno de EE. UU., el trabajo en colaboración con las autoridades locales y la fuerza de los voluntarios adventistas han permitido una respuesta rápida y eficaz.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Sudamericana.









