Valéria De Los Ángeles Hernández Guayulpa, una niña venezolana que vive en Pacaraima, Roraima, en la frontera entre Brasil y Venezuela, comprendió desde muy temprana edad que la misión infantil adventista no tiene una edad mínima. Como participante activa en un grupo pequeño infantil de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, comenzó a invitar a otros niños a conocer a Jesús. Sus esfuerzos dieron como resultado cuatro bautismos durante el evento Evangelism Kids.
Una de las invitaciones fue dirigida a la amiga de Guayulpa, Victoria Córdova. Al principio, la madre de Córdova se opuso a la idea. Tras varias invitaciones y muestras de afecto por parte de Guayulpa, la madre aceptó. Fue en ese ambiente de oración y estudio que ambas fortalecieron su amistad.
«Un día, cuando regresé a casa de la iglesia, estaba orando en casa y escuché una voz en mi corazón que me dijo: “Ve a buscar a alguien a quien evangelizar”. Así fue como comencé a invitar a mis amigos», dijo Guayulpa.
A partir de entonces, Guayulpa comenzó a estudiar la Biblia con Córdova y otros compañeros de clase. Como resultado de ese proceso de discipulado, Córdova decidió bautizarse durante el programa «Evangelismo Kids», junto con otros tres jóvenes influenciados por la joven.
«Nos reuníamos en la casa de la hermana Teresinha. Oramos, cantamos, leemos la Biblia y ella siempre nos cuenta una historia», dijo Guayulpa al describir el pequeño grupo.
El programa «Evangelismo Kids» reunió a más de 60 niños de diferentes localidades del municipio de Pacaraima, incluidas las comunidades indígenas de Sorocaima I, Bananal y Tarau Paru. El proyecto tiene como objetivo preparar a la nueva generación para compartir el evangelio y alentar a los niños y jóvenes a desarrollar una vida dedicada a la comunión, las relaciones y la misión.
Teresinda Vidinho Queiroz, la maestra a cargo de las actividades con los niños, sigue de cerca historias como la de Guayulpa. «Lo que me motiva a continuar con esta labor es ver a los niños bautizarse y llevar esa motivación a otros niños. Hoy en día, contamos con unos 25 niños participando en el grupo pequeño. Me emociona ver a los niños conocer el amor de Dios y compartir ese amor. Eso es lo que me inspira a seguir sirviendo», afirmó la Sra. Queiroz.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Sudamericana en español.







