Más de 150 personas participaron en una carrera organizada por jóvenes en Cândido Sales, en el suroeste de Bahía (Brasil), el 22 de marzo de 2026. Con recorridos de 5 y 10 kilómetros y premios en las categorías masculina y femenina, el evento puso fin a un fin de semana de actividades dirigidas por jóvenes adventistas.
El programa formó parte del Día Mundial de la Juventud, un movimiento internacional de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que anima a los jóvenes a salir de la iglesia para servir a la comunidad por medio de actos de atención, divulgación y evangelización.
En este contexto, la carrera fue una de las varias actividades del fin de semana, que combinaban actividad física, compromiso con la comunidad y misión.
Los organizadores afirmaron que el evento superó las expectativas y atrajo a participantes de diversos orígenes. Además de residentes de Cândido Sales y ciudades cercanas, la carrera contó con participantes de otras denominaciones religiosas y visitantes de estados vecinos.
«Tuvimos un grupo muy diverso de personas, interactuando y disfrutando del momento juntos. La carrera transmitió un mensaje importante: la verdadera victoria no está en llegar primero, sino en permanecer firme hasta el final: un principio que también se aplica a la vida espiritual», destacó Lucas Brumatti, líder del distrito central de Cândido Sales.
El último corredor cruzó la línea de meta alrededor de las 9:30 en un ambiente que incluyó música, momentos de alabanza y oración. Según los organizadores, muchos participantes expresaron interés en futuras ediciones del evento.
«La acogida fue muy positiva. Muchos ya están preguntando por la próxima edición», afirmó Jersika Lima dos Santos, coordinadora de la Iglesia Adventista Central del municipio.
La carrera también incluyó un componente misionero. Los participantes que no eran miembros de la iglesia recibieron un ejemplar del libro El conflicto de los siglos de la pionera adventista Elena de White, junto con materiales del evento, como una camiseta y pequeños obsequios.
Para Dernivan Santos, líder del distrito de Lagoinha, la propuesta fue más allá del deporte.
«La iniciativa demuestra que la iglesia se preocupa no solo por la espiritualidad, sino también por el bienestar físico. Esto genera identificación y acerca a la comunidad», afirmó.
Fin de semana de actividades de evangelización
El programa comenzó el viernes con reuniones en pequeños grupos celebradas en hogares, que reunieron a amigos, vecinos y familiares para actividades de discipulado. En Cândido Sales, la velada también incluyó un encuentro juvenil con la participación de un abogado misionero que presta servicio en África.
El sábado, los jóvenes dirigieron los servicios de adoración de la iglesia. Por la tarde, participaron en el servicio comunitario, visitando a familias, personas que ya no asistían a la iglesia y residentes de edad avanzada con movilidad reducida. El día concluyó con una reunión al atardecer en una plaza pública y actividades recreativas.
La fe en acción
Según Mário Borges, director de Jóvenes de la Misión del Suroeste de Bahía, el fin de semana puso de relieve el papel de los jóvenes en la misión.
«Fue una alegría ver a nuestros jóvenes asumir responsabilidades y vivir lo que creen. La fe debe ser visible en la forma en que servimos», afirmó.
Se llevaron a cabo actividades similares en varios municipios del suroeste de Bahía. En diferentes ciudades, los jóvenes organizaron iniciativas de alcance, caminatas de oración y eventos comunitarios destinados a conectar con las comunidades locales.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias en portugués de la División Sudamericana.









