En marzo de 2026, la Sección de Pakistán (UPK) de la Iglesia Adventista del Séptimo Día llevó a cabo un programa de capacitación integral para las líderes locales del Ministerio de la Mujer, como un paso significativo hacia el fortalecimiento del liderazgo en las iglesias locales. La capacitación se llevó a cabo en dos campos misioneros: la Sección Norte en Lahore y la Sección Sur en Karachi.
El programa se centró en equipar a las líderes con el conocimiento, la confianza y las habilidades prácticas necesarias para servir eficazmente en sus iglesias locales. Las participantes asistieron a conferencias, debates y talleres prácticos que abarcaron áreas clave como el desarrollo del liderazgo, la comunicación, la planificación de eventos y la mentoría espiritual. Mediante estos congresos, obtuvieron una comprensión más profunda de sus roles dentro de la iglesia y un sentido más claro de sus responsabilidades como coordinadoras.
En particular, el departamento del Ministerio de la Mujer de la Sección Norte ha priorizado el empoderamiento sistemático de las líderes locales. Al garantizar el acceso a información y recursos esenciales, el departamento busca construir una base sólida para un ministerio sustentable y centrado en la iglesia.
Khalida Abbas, directora del Ministerio de la Mujer de la PKU, enfatizó: «La capacitación y equiparación de las líderes del Ministerio de la Mujer de las iglesias locales es un proceso vital que les permite crecer y liderar con mayor eficacia y habilidades más sólidas».
La capacitación también destacó la importancia espiritual del liderazgo de las mujeres. Las participantes reflexionaron sobre sus roles no solo como responsabilidades administrativas, sino como un llamado divino a servir y nutrir a sus comunidades a través del cuidado y la compasión.
En todo Pakistán, las mujeres siguen desempeñando un papel vital en el avance de la misión de la Iglesia. Organizan activamente programas de servicio comunitario, orientan a las generaciones más jóvenes y apoyan a las familias necesitadas. Sus esfuerzos contribuyen no solo al crecimiento espiritual personal, sino también a la restauración y el fortalecimiento de sus comunidades.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Norasiática del Pacífico.







