En respuesta a las devastadoras inundaciones que azotaron São Vicente y Santo Antão el 11 de agosto de 2025, la Asociación de Cabo Verde de la Iglesia Adventista del Séptimo Día ha puesto en marcha una misión solidaria a gran escala que combina trabajo voluntario y asistencia humanitaria. Los informes indican que las inundaciones repentinas se han cobrado varias vidas, más de 20.000 heridos y miles de desplazados.
El secretario de la Unión del Sahel Occidental de los Adventistas del Séptimo Día, Edson Monteiro, informó que «hasta el momento no hay ningún miembro adventista desaparecido en esas islas siniestradas. Sin embargo, muchos miembros de la iglesia perdieron sus casas y algunos fueron desplazados por la fuerza».
Un grupo de 30 voluntarios de Santo Antão, Sal, Boa Vista y Santiago viajó a São Vicente el 21 de agosto. Se unieron a los clubes locales de Conquistadores y Jóvenes, que ya estaban activos sobre el terreno, para ayudar a las familias y comunidades más afectadas por las lluvias torrenciales.
La delegación estuvo acompañada por el presidente de la asociación, Natalino Martins, quien tiene previsto reunirse con las autoridades locales para definir las prioridades de intervención. La misión, coordinada por la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA), tendrá una duración de 15 días.
La Asociación de Cabo Verde se ha comprometido a cubrir todos los gastos relacionados con el viaje, el alojamiento y la alimentación de los voluntarios. Su trabajo incluirá operaciones de limpieza, apoyo a la reconstrucción y asistencia directa a 15 familias (unas 70 personas) identificadas por la Oficina de Crisis como las más vulnerables.
«Nuestras acciones estarán totalmente coordinadas con las autoridades locales para garantizar la eficiencia y la adecuación a las necesidades de la comunidad», afirmó Elsa Vieira, representante de la Asociación de Cabo Verde.
Mientras tanto, ADRA está llevando a cabo una campaña nacional de donaciones, recogiendo ropa, alimentos no perecederos, material escolar y productos de higiene en varios puntos del país. También se pueden hacer aportes por medio de una cuenta bancaria específica. Las donaciones, incluidas las de la comunidad adventista en el extranjero, se entregarán directamente a los hogares afectados en São Vicente.
La División Africana Centro-Occidental de la Iglesia Adventista del Séptimo Día también ha expresado su solidaridad con Cabo Verde. En un emotivo mensaje, el presidente de la división, Bassey E. O. Udoh, declaró: «Recibimos con profundo dolor la noticia de las devastadoras inundaciones. [...] En momentos como este, las palabras pueden parecer frágiles, pero el amor nos impulsa a decir: no están solos. Como miembros de un solo cuerpo en Cristo, vuestro dolor es nuestro dolor, vuestras lágrimas son nuestras lágrimas».
Udoh aseguró al pueblo de Cabo Verde las oraciones y el apoyo de toda la familia adventista: «Oramos para que el Espíritu Santo os sostenga, que Cristo sea vuestro refugio y que Su gracia reconstruya y restaure vuestra amada y hermosa nación».
Combinando los esfuerzos de voluntarios, donantes, líderes de la iglesia y socios institucionales, la Asociación de Cabo Verde y ADRA buscan llevar no solo ayuda, sino también un mensaje de esperanza a una comunidad que lucha por recuperarse de una de las tormentas más severas de los últimos años.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Africana Centro-Occidental. Únete al canal de WhatsApp de ANN para recibir las últimas noticias adventistas.











