La Universidad Adventista de Bolivia (UAB) presentó una nueva estrategia misionera destinada a la capacitación y al envío de más misioneros al mundo, reforzando el papel del Servicio Voluntario Adventista (SVA) como plataforma clave para la evangelización.
La iniciativa, liderada por el nuevo director del SVA de Bolivia, Arturo Betancourt, busca fomentar un «estilo de vida misionero» entre los estudiantes mediante el refuerzo de los programas existentes y la integración de la capacitación profesional con el servicio práctico, tanto en el contexto local como en el internacional.
Un giro estratégico hacia la misión global
El presidente de la UAB, Alfredo Santa Cruz, destacó que la llegada de Betancourt se produce en un momento clave para la institución, que cuenta con una Escuela de Misiones dedicada a preparar y enviar a estudiantes a diversas partes del mundo.
«El pastor llega con una amplia experiencia [...] para poner en marcha proyectos que enviarán a nuestros estudiantes a diferentes partes del mundo», afirmó Santa Cruz, haciendo hincapié en que el objetivo es pasar de una etapa de madurez interna a una de expansión global.
Bolivia como centro de envío
Betancourt destacó que la estrategia se centra en alinear la capacitación académica de los estudiantes con el servicio misionero. Describió la universidad como un centro de capacitación donde jóvenes de diversos campos pueden combinar la teoría con la experiencia práctica en entornos misioneros.
Añadió que uno de los objetivos principales es posicionar a Bolivia como fuente de misioneros para regiones donde la Iglesia Adventista tiene una presencia limitada.
«Queremos transformar Bolivia en una fuente de misioneros para un mundo que necesita pioneros», afirmó Betancourt.
Próximos pasos
En las próximas semanas, la iniciativa se centrará en la captación y capacitación de estudiantes. El programa incluye una invitación abierta a estudiantes de todas las disciplinas académicas para participar en el servicio voluntario, junto con una capacitación especializada basada en el libro Pasaporte para la misión y el desarrollo de habilidades para el trabajo de campo.
Los estudiantes también participarán en actividades de divulgación semanales, que incluyen visitas a hospitales, orfanatos, residencias de ancianos y espacios públicos.
Un llamado al servicio
Betancourt animó a los estudiantes a considerar la misión como algo esencial para el crecimiento espiritual.
«La vida espiritual no crece únicamente por medio de la Biblia y la oración; la misión es el otro elemento que quizá te falte para tener un cristianismo vivo», afirmó.
La dirección de la UAB reafirmó su compromiso de combinar la capacitación académica con el servicio, posicionándose tanto como institución educativa como centro de compromiso misionero a nivel local y global.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Sudamericana.








