Varios líderes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que prestan servicio en la Unión China, con sede en Hong Kong, viajaron al Pacífico Sur en julio para apoyar una iniciativa evangelística en la región. Fueron enviados a Tonga y a las Islas Salomón, donde se acercaron y establecieron contacto con la diáspora china que reside allí.
El equipo contó con el apoyo de los líderes regionales de la iglesia en sus esfuerzos por compartir el mensaje de Jesús. Los miembros del equipo, que hablan mandarín con fluidez, se dirigieron a los residentes de Tonga y las Islas Salomón que hablan este idioma como parte de la iniciativa Misión Transpacífico para Cristo. Los territorios locales proporcionaron alojamiento y apoyo logístico.
«Nunca antes nadie se había acercado a los chinos que viven en Tonga», explicó uno de los miembros del equipo. «Pero aquí en Nuku’alofa [la capital de Tonga], la mayoría de los pequeños comerciantes son chinos».
Los miembros del equipo explicaron cómo comenzaron a visitar tiendas, a tocar puertas y a hablar con los propietarios, invitándolos a conocer la Biblia y a Jesús.
En Tonga, existe una pequeña congregación china de otra confesión cristiana. Aparte de eso, la mayoría de los chinos no son cristianos o no profesan ninguna religión, explicaron los misioneros visitantes.
«No es fácil porque los chinos son conocidos por ser muy trabajadores», explicaron. «Empiezan temprano por la mañana y mantienen sus tiendas abiertas hasta la noche», compartió un misionero. «Esto hace que sea más difícil encontrar tiempo para hablar de temas espirituales».
En Tonga, existe una ley que prohíbe cualquier tipo de trabajo los domingos. Por lo tanto, es un día que los adventistas pueden aprovechar para acercarse a la comunidad china y realizar labor misionera, explicó el misionero.
«Esto representa una oportunidad para invitarlos a estudiar la Biblia».
En otras regiones del mundo, los miembros adventistas se están acercando a la diáspora china mostrándoles amistad y atención. En 2020, la Iglesia Adventista en Honduras inauguró su primer centro comunitario para la comunidad china en Tegucigalpa, Honduras. El objetivo de los líderes es servir a las miles de familias chinas que residen en Honduras.
El objetivo declarado del centro es ayudar a los adventistas a conocer mejor la cultura china y ofrecer servicios como clases de mandarín para que las generaciones más jóvenes vuelvan a familiarizarse con su propia cultura. En el Centro de Tegucigalpa, los colaboradores coordinan clases de español, así como cursos sobre estilo de vida saludable y cocina. Además, el centro se utiliza para ayudar a la comunidad china local con asesorías legales y funciona como centro recreativo, según indicaron los líderes de la iglesia.
Se estima que alrededor de 60.000 chinos residen en Panamá y otros 20.000 en la República Dominicana. En respuesta a ello, la Iglesia Adventista de la Ciudad de Panamá ha inaugurado un centro en el corazón del barrio chino local. El centro comenzó a ofrecer diversas actividades en la comunidad en 2021.
En ese momento, Samuel Telemaque, entonces director de la Escuela Sabática de la División Interamericana (DIA), señaló: «Con líderes debidamente capacitados y con una mejor comprensión de los diferentes enfoques para compartir el mensaje en grupos étnicos específicos, los esfuerzos constantes darán excelentes resultados». Telemaque es ahora el director de Misión Adventista de la DIA.
Ese mismo año, la DIA organizó una semana de misión repleta de mensajes como parte de una iniciativa de alcance intercultural para llegar a las comunidades chinas. Las presentaciones abordaron temas de salud, familia y finanzas.
En las Islas Salomón, el presidente de la Unión China, Daniel Jiao, también se dedicó a alcanzar a la comunidad local. Participó en el bautismo del 18 de julio en la capital, Honiara, donde cientos de personas fueron acogidas como miembros de la iglesia el último día de los esfuerzos evangelísticos en el archipiélago.
En general, los misioneros visitantes reconocen que aún persisten desafíos significativos para llegar a la población china local. No obstante, los misioneros comprenden cuál es su papel.
«Nuestra labor consiste en dedicar nuestros días a sembrar», comentó uno de ellos. «La cosecha llegará con el tiempo».
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la Adventist Review.








