Cascavel Adventist Academy

La Academia Adventista de Cascavel inaugura la primera agencia misionera en una escuela local

El espacio «Identidad Misionera» de la Academia Adventista de Cascavel preparará a los estudiantes para el campo misionero.

Brasil

Juan Leopoldo, División Sudamericana, y ANN
Líderes de la Iglesia Adventista del oeste de Paraná y de la Academia Adventista de Cascavel durante la inauguración de la sala de misiones

Líderes de la Iglesia Adventista del oeste de Paraná y de la Academia Adventista de Cascavel durante la inauguración de la sala de misiones

La Academia Adventista de Cascavel inauguró la primera Agencia de Misiones de una escuela diurna en Paraná, Brasil, el 24 de julio de 2026. El espacio, denominado «Identidad Misionera», integra la educación adventista con la propuesta misionera de la institución y tiene como objetivo preparar a los estudiantes para experiencias misioneras antes de salir al campo, fortaleciendo su compromiso con el voluntariado.

La ceremonia reunió a representantes de la Asociación Oeste Paranaense (AOP), la Academia Adventista de Cascavel y a estudiantes que ya han participado en proyectos misioneros patrocinados por el proyecto Marco Zero, una iniciativa que involucra a los estudiantes en la difusión de historias bíblicas y el desarrollo de valores cristianos.

Para Pablo Moleros, asistente del Servicio Voluntario Adventista (SVA) en el sur de Brasil, esta alianza es estratégica.

«La escuela, junto con el SVA, es un socio para preparar y realizar la capacitación de nuevos misioneros, pensando no solo en el presente, sino también en el futuro. Una sala de misión es precisamente eso: una agencia para preparar e integrar a las nuevas generaciones en el campo misionero mundial», explicó Moleros.

Estudiantes, pastores y líderes de la Academia Adventista de Cascavel y de la Iglesia Adventista del oeste de Paraná.

La propuesta de la agencia surge de la experiencia de los estudiantes. Las estudiantes Lívia Machado y Jordana Bunhak, ambas de 17 años y en su tercer año de secundaria, ya han participado en actividades misioneras a través del proyecto Marco Zero y relatan cómo estas experiencias han influido en sus vidas.

Durante una misión en Paraguay, la señorita Machado participó en una visita a una aldea indígena. Uno de sus momentos más memorables ocurrió con un niño que recibió una caja de crayones y no sabía qué hacer con ellos.

«Una compañera y yo nos acercamos a él y le enseñamos para qué servían. Creo que en ese momento fuimos utilizados por Dios y el Espíritu Santo. Ayudamos al niño a dibujar, por ejemplo, un corazón y el sol», relató la señorita Machado.

«Si tiene la oportunidad y los recursos para invertir, vale mucho la pena. Cada minuto que pasamos allí es especial y tiene un gran impacto. Y ver la felicidad de los demás nos hace felices también», agregó.

Denisson Andrade, director de Jóvenes para el oeste de Paraná, sellando el pasaporte misionero de Machado.

Para Bunhak, la nueva agencia permitirá que los estudiantes lleguen a las misiones mejor preparados.

«La expectativa es que podamos participar en el voluntariado mucho más preparados. Que tengamos experiencias aquí, en nuestra región, antes de llevar este mensaje a otros lugares», enfatizó.

También habló sobre el impacto personal de las experiencias misioneras.

«La misión cambió mi vida. Cada experiencia que viví me moldeó de una manera diferente, para vivir esta experiencia con Dios más plenamente. Partimos pensando que vamos a bendecir a las personas, pero me doy cuenta de que nosotros mismos somos bendecidos aún más».

Jordana Bunhak, segunda de izquierda a derecha, sonríe al recibir su pasaporte para la misión.

Gabriel Beirão, coordinador pastoral de la Academia Adventista de Cascavel, explica que las actividades misioneras ya formaban parte de la rutina de la institución, pero que la nueva sala amplía este propósito.

«La idea es crear un entorno personalizado con identidad propia. El objetivo es preparar y capacitar a los estudiantes, mediante sesiones de capacitación, clases de idiomas y conocimientos sobre la cultura de los lugares a los que irán, para que estén mejor preparados cuando sean enviados al campo», enfatizó.

Los misioneros recibieron un pasaporte simbólico como recuerdo de sus experiencias.

La iniciativa también refuerza la colaboración entre la Educación Adventista y el SVA para fomentar la participación de los estudiantes en la misión. Según Evandro Sabino, secretario de la AOP y líder del SVA en la región, la propuesta está vinculada a la formación de una identidad misionera entre los estudiantes.

«El nombre de la sala lo dice todo: Identidad Misionera. Queremos formar buenos ciudadanos a través de la Educación Adventista, personas que lleven la misión en sus corazones», afirmó Sabino.

Hizo hincapié en que el espacio representa el propósito de formar estudiantes que comprendan la misión como parte de su camino y de su formación.

Hadson Araújo, presidente de la Asociación Oeste Paranaense, hace un llamado para que más personas se involucren en la misión.

El artículo original se publicó en el sitio de noticias en portugués de la División Sudamericana.

Juan Leopoldo, División Sudamericana, y ANN

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