Desde el 31 de marzo de 2026, la Oficina Regional de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) de la División Euroasiática en el Cáucaso ha estado llevando a cabo una respuesta humanitaria de emergencia para los residentes de Daguestán afectados por graves inundaciones.
Las fuertes lluvias del 28 de marzo, descritas como las más intensas en un siglo, causaron daños generalizados en toda la región. En menos de 24 horas, las calles de Makhachkala quedaron inundadas, los vehículos fueron arrastrados y los ríos se desbordaron, inundando las comunidades cercanas.
Según los informes iniciales, 760 viviendas se vieron afectadas y más de 3.000 residentes fueron evacuados. La aldea de Adilyotar fue una de las más afectadas, con casi 500 viviendas inundadas y toda la población evacuada. Otras zonas, como Buynaksk, se enfrentaron a riesgos adicionales, como deslizamientos de tierra, mientras que los daños en la infraestructura interrumpieron el funcionamiento de carreteras, puentes y líneas eléctricas.
Respuesta de emergencia y coordinación
La oficina regional de ADRA comenzó a coordinar los esfuerzos de socorro en las primeras etapas de la emergencia. Los representantes se reunieron con las autoridades locales, incluido el Ministerio de Situaciones de Emergencia, para evaluar las necesidades e identificar a las comunidades más afectadas.
Basándose en estas evaluaciones, se dio prioridad a las familias que habían perdido el acceso a recursos esenciales.
La fase inicial de la asistencia se ha centrado en Makhachkala, donde la inundación de infraestructuras clave dejó a varias zonas residenciales sin agua ni electricidad fiables.
Para atender las necesidades urgentes, los equipos de ADRA distribuyeron 500 botellas de cinco litros de agua potable. También se entregaron a las familias afectadas paquetes de alimentos que contenían productos básicos como cereales, harina, aceite y azúcar.
Ampliación del apoyo a zonas remotas
Se espera que las labores de socorro se amplíen a comunidades montañosas remotas, como Adilyotar, Kadyrotar, Tutlar y Novy Tsilitl, donde tanto las inundaciones como los flujos de lodo causaron daños significativos.
El acceso a estas zonas representa un desafío, mientras los servicios de emergencia continúan con las labores de evacuación, el desagüe y la reparación de la infraestructura. Persisten los cortes de electricidad y gas, y las redes de transporte siguen interrumpidas.
ADRA continúa coordinando su respuesta en función de las necesidades cambiantes, trabajando junto a las autoridades locales y los servicios de emergencia para apoyar a las comunidades afectadas.
Los líderes de la iglesia también han pedido oración por aquellos afectados por el desastre, incluyendo a las familias que perdieron sus hogares y a quienes participan en los esfuerzos de socorro.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Euroasiática.







