El terremoto, de 6,2 grados de magnitude, ha provocado la muerte de cientos de personas.
La región central de Italia fue sacudida por un terremoto de 6,2 grados de magnitud el pasado 24 de agosto, que provocó la muerte de cientos de personas e hirió a otras tantas en una zona montañosa, según Matteo Renzi, primer ministro de Italia.
El sismo se sintió en Umbría, Lacio y Marcas, tres regiones al noreste de Roma. La región también experimentó casi doscientas réplicas. Algunos pueblos de las regiones afectadas fueron destruidos por completo.
En la siguiente declaración, Mario Brito, presidente de la División Intereuropea de la Iglesia Adventista, compartió su simpatía con la población afectada por el sismo.
“Las noticias que estamos recibiendo desde Italia nos llenan de pesar. Las imágenes que vemos muestran una situación desastrosa. Es muy triste ver a mujeres, hombres —jóvenes y ancianos— que caminan preocupados y conmocionados entre los escombros, buscando algo de lo que alguna vez fueron sus hogares.
Mi simpatía y afecto acompañan a todos los que han perdido sus hogares, y se han visto de alguna manera afectados por esta catástrofe natural. A todos los que lloran y sufren por esta catástrofe, me gustaría dedicar la poderosa y reconfortante promesa de Jesús: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me voy y os preparo lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo esté, vosotros también estéis”. Juan 14:1–3.
Jesús está diciendo claramente que nuestro sufrimiento tendrá fin, y nos señala el día en que ya no habrá más muerte ni sufrimiento de ninguna clase. En ese día, todos los que hayan creído y lo hayan aceptado como Salvador tendrán una casa cercad e él y del Padre.
Oro por todos los que están desanimados, y por los que están sufriendo, para que el consuelo de Dios y de los que están trabajando para aliviarles el sufrimiento pueda ser de ayuda, y un bálsamo en estos momentos de problemas y dolor”.