Perla Suribell Salas, de 12 años, nunca imaginó que se presentaría ante un grupo de niños, adolescentes y adultos para compartir mensajes bíblicos, pero en marzo hizo precisamente eso, liderando una campaña de evangelización en grupos pequeños que resultó en 12 bautismos.
«Me gusta ver de qué manera Dios me usa para bendecir a los demás», dijo Perla simplemente.
La campaña de una semana, titulada «Vive sin temor», fue celebrada del 14 al 21 de marzo en su iglesia natal, Nueva Esperanza, en Villa Isabela, Puerto Plata. La iniciativa reunió a participantes de todas las edades, con especial énfasis en niños y adolescentes que previamente habían recibido estudios bíblicos.
Apoyada por su madre, Elibel Reynoso, su padre, el pastor Richard Soto y miembros de su congregación local, Perla fue la oradora principal durante las reuniones. Al final de la campaña, diez niños y dos adultos comprometieron sus vidas con Cristo por medio del bautismo.
Su logro fue reconocido posteriormente durante una celebración especial organizada por la Asociación Dominicana del Norte, donde líderes de Iglesia Adventista, pastores de distrito e invitados, incluidos representantes de la Asociación General e instituciones de toda la División Interamericana, se reunieron para conmemorar el impacto de la iniciativa de evangelización.
La historia de Perla se destacó como una de un movimiento más amplio que se ha estado gestando en toda la Unión Dominicana.
Una iniciativa de evangelización a nivel territorial
La campaña formó parte de un énfasis en la evangelización a nivel de la unión que movilizó a todos los campos locales de la Unión Dominicana. Cada año, la unión selecciona un territorio a quien brindar apoyo específico, y en 2026, la Asociación Dominicana del Norte sirvió como epicentro de la evangelización.
La iniciativa siguió a cuarenta días de oración y preparación espiritual, seguidos de reuniones en grupos pequeños y 63 grandes campañas públicas en todo el territorio.
Como resultado, se registraron 1.020 bautismos y se contactó a más de 900.000 personas a través de la divulgación en redes sociales.
El presidente de la División Interamericana, el pastor Abner De Los Santos, se unió al acto de clausura como orador principal durante una gran reunión celebrada del 20 al 21 de marzo, donde destacó la creciente implicación de niños y jóvenes en la evangelización en todo el territorio.
Señalando la experiencia de Perla, enfatizó que Dios está llamando y utilizando a las generaciones más jóvenes en la misión.
«Dios quiere usar a los jóvenes y niños como ella», dijo, señalando que lo que importa es la voluntad, no la edad. Mientras oraba en el escenario de Perla, añadió que cuando los jóvenes dan un paso al frente, el trabajo avanza, afirmando que Dios puede usar a cualquier niño o joven comprometido con el servicio.
Capacitación de una nueva generación para la misión
Perla completó la Escuela de Formación de Evangelización desarrollada por el departamento del ministerio infantil y del adolescente de la Unión Dominicana.
«El programa busca preparar a niños y adolescentes para que participen activamente en la evangelización pública», dijo Kenia Almánzar, directora del ministerio infantil y del adolescente de la unión. «No solo les estamos enseñando, sino que los estamos preparando para liderar».
El programa, lanzado en 2024 como parte del plan quinquenal Misión Nehemías: I Will Go, fue desarrollado en colaboración con la Universidad Adventista Dominicana y ofrece formación en predicación, estudios bíblicos, liderazgo en grupos pequeños y desarrollo espiritual.
La primera cohorte incluyó a 26 niños en 2024, de los cuales 23 completaron su segundo año de formación en 2025.
La participación es selectiva, dado que las asociaciones identifican los candidatos en función de sus dones y compromiso. «Estamos formando niños con potencial y compromiso con la misión», dijo Almánzar. El programa de dos años incluye sesiones residenciales anuales de una semana en la universidad, apoyadas por líderes ministeriales, instructores, pastores y, en algunos casos, padres.
De la capacitación al impacto
Aunque solo Perla participó como oradora en la campaña reciente, su experiencia demuestra la eficacia del modelo.
Su trayectoria ha sido progresiva, comenzando con la participación en programas de Aventureros y actividades de la iglesia local, y ampliándose mediante la formación formal en áreas como los estudios bíblicos, la predicación y el liderazgo de grupos pequeños, dijo Almánzar.
«La historia de Perla es muy especial», señaló Almánzar. «Ella fue dedicada al Señor desde su nacimiento y hoy se ha convertido en evangelista». Para Perla, la experiencia ha fortalecido su vida espiritual y profundizado su relación con Dios.
«Me ha ayudado a acercarme más a Dios», dijo.
Una visión más amplia para la iglesia
«Aunque el programa es reciente, ya está generando un impacto significativo», afirmó Almánzar. «Ha despertado un mayor interés por la evangelización entre niños y adolescentes y ha motivado a las iglesias a involucrarlos de forma más deliberada».
Señaló la campaña de Perla como un claro ejemplo de lo que es posible. «Cuando los niños son educados y se confía en ellos, Dios puede usarlos de manera poderosa», expresó.
El objetivo a largo plazo es preparar al menos a cincuenta niños y adolescentes para liderar esfuerzos de evangelización pública en todo el territorio, dijo Almánzar. La unión también ha comprometido apoyo financiero para garantizar que los participantes seleccionados puedan asistir a la formación.
Un llamado a invertir en la próxima generación
Para Almánzar, la urgencia de invertir en las generaciones más jóvenes sigue siendo evidente.
«Capacitar a nuestros hijos hoy no es opcional, es esencial», dijo. «Vivimos en una época de incertidumbre, donde la fe enfrenta grandes desafíos. Debemos prepararlos para ser agentes de esperanza».
Añadió que involucrar a los niños en la misión tiene un impacto más amplio más allá del individuo. «Cuando un niño aprende a predicar y a compartir su fe, no solo transforma su vida, sino que también afecta a su familia, su iglesia y su comunidad», expresó.
Señalando la experiencia de Perla, Almánzar dijo que ilustra lo que puede ocurrir cuando los jóvenes están preparados y reciben apoyo para servir. Lo que comenzó como un simple paso de fe, señaló, se ha convertido en un testimonio del impacto de la formación deliberada y la participación en la misión.
Los líderes de la Iglesia de toda la Unión Dominicana afirman que la iniciativa está ayudando a cambiar el enfoque hacia la participación activa de niños y adolescentes en la misión.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Interamericana.













