Diez personas entregaron su vida a Jesús durante la inauguración de un nuevo espacio para el estudio de la Biblia en la Penitenciaría Nacional Padre de la Vega, en Emboscada, Paraguay. Esta nueva sala del Ministerio Carcelario de la Unión Paraguaya permitirá ampliar la labor espiritual en la prisión.
Actualmente, el nuevo espacio atiende a 35 estudiantes de la Biblia, quienes participan en reuniones semanales de crecimiento espiritual. Además de ofrecer un lugar para el culto y las clases bíblicas, el espacio cuenta con materiales didácticos y una biblioteca con literatura cristiana, recursos que fortalecerán el ministerio desarrollado entre los reclusos.
El departamento de Ministerio Carcelario ha dedicado años a intentar llegar a los reclusos. Sin embargo, la falta de espacio físico impedía que el ministerio creciera.
A principios de 2025, los colaboradores adventistas y los líderes del Ministerio Carcelario, como Enoc Carrillo, reforzaron la labor misionera dentro de la prisión, ofreciendo estudios bíblicos y acompañamiento espiritual constante. Como resultado, 19 personas entregaron sus vidas a Cristo mediante el bautismo.
La labor no se detuvo. Los estudiantes de la Biblia continuaron reuniéndose semana tras semana y, al ver la necesidad de un espacio físico en el lugar, la Unión Paraguaya inauguró una nueva sala dentro de la Penitenciaría Nacional Padre de la Vega el 17 de julio.
«Estamos muy contentos de acompañar esta inauguración. Hoy, este espacio acoge a 35 personas, 10 de las cuales entregaron sus vidas a Jesús en este día. Tenemos la esperanza de que este nuevo espacio sea fundamental para dedicarnos a la adoración a Dios y al aprendizaje, con materiales didácticos para cada estudiante», afirmó Carlos Zurita, tesorero y director financiero de la Unión Paraguaya.
«La nueva sala también cuenta con una biblioteca de 30 libros, donde dispondremos de un espacio especial para leer y aprender más. Agradecemos a los hermanos que realizaron sus donaciones para que nuestros estudiantes conozcan más acerca de Jesús a través de buena literatura», señaló Carrillo.
La iniciativa contó con el apoyo del director de la Penitenciería Nacional Padre de la Vega, Daniel Resquín.
La colaboración entre las autoridades y el departamento del Ministerio Carcelario ha ampliado las oportunidades para que más reclusos conozcan el mensaje de esperanza de la Biblia y participen en actividades de crecimiento espiritual.
Entre las historias más impactantes de este ministerio se encuentra la de Carlos Valiente. Hace ocho años, conoció el mensaje de la Biblia gracias a un misionero adventista que impartía estudios bíblicos en la prisión. Un año después, se bautizó, y su vida ha cambiado por completo.
Hoy en día, Valiente se ha convertido en un líder espiritual para sus compañeros reclusos. Acompaña a otros reclusos en su crecimiento espiritual, animándolos a desarrollar una relación personal con Jesús. Durante años, una de sus oraciones constantes fue que Dios permitiera la construcción de un espacio donde pudieran reunirse para adorarlo y estudiar la Biblia.
«Estaba perdido en el mundo debido a la ignorancia, y esa ignorancia me trajo aquí. Aquí he llegado a conocer la verdad. Aquí conocí al Señor. Y el conocimiento de la Palabra sigue transformando mi vida», dijo Valiente en una entrevista.
También añadió el mensaje que comparte hoy con otros reclusos: «Seguir a Cristo es una decisión personal. Y les aseguro que uno puede cambiar su vida a través de la fe en el Señor».
Al contemplar el salón recién inaugurado, Valiente está convencido de que Dios respondió a sus oraciones en el momento oportuno. Él cree que este espacio permitirá que muchas más personas conozcan el evangelio y encuentren una nueva oportunidad de vida en Cristo.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias en español de la División Sudamericana.









