La Iglesia Adventista del Séptimo Día en España ha emitido una declaración formal de solidaridad tras la trágica colisión ferroviaria ocurrida en Adamuz (Córdoba) el 18 de enero de 2026. El accidente, en el que se vieron implicados un tren de alta velocidad de Iryo y un tren Alvia de Renfe, dejó un saldo de 41 víctimas mortales y 122 heridos.
Respuesta nacional y mensaje de esperanza
Óscar López, presidente de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en España, expresó el más sentido pésame de la denominación a las familias de las víctimas.
«Lamentamos esta tragedia y ofrecemos nuestras oraciones y nuestro apoyo a todos los heridos y afectados», declaró López, haciendo hincapié en la esperanza cristiana de restauración y en la promesa bíblica de consuelo que se encuentra en el Salmo 34:18 y Apocalipsis 21:4.
López instó a la comunidad adventista de todo el país a unirse en oración por la recuperación de las 39 personas que se encuentran actualmente hospitalizadas, 13 de las cuales permanecen en cuidados intensivos.
Movilización local en Córdoba
Aunque el lugar del accidente permaneció restringido a los servicios de emergencia oficiales, la congregación adventista local de Córdoba, situada a 30 km de Adamuz, se movilizó de inmediato. El pastor adventista Andrés Suárez se puso en contacto con las autoridades municipales para ofrecer los recursos de la iglesia, incluyendo comida, mantas y el uso de las instalaciones de la iglesia como punto de apoyo logístico.
Los líderes de la iglesia confirmaron que no había miembros entre las víctimas. Cabe destacar que Mercedes Martínez Bou, directora nacional del Ministerio de la Mujer, había viajado sin incidentes en un tren anterior al de la colisión.
Resumen del incidente e investigación
La colisión se produjo aproximadamente a las 19:40 horas, cuando un tren de alta velocidad Málaga-Madrid descarriló, obstruyendo el paso de un tren Alvia que se aproximaba. El impacto provocó que varios vagones cayeran por un terraplén de cuatro metros.
Las autoridades informaron de 41 víctimas mortales, incluido el maquinista del tren Alvia, y 122 heridos. Según la última información, 39 personas seguían hospitalizadas, 13 de ellas en cuidados intensivos. La empresa gestora de infraestructuras ferroviarias Adif suspendió el tráfico de alta velocidad entre Madrid y las principales rutas del sur, incluyendo Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva, lo que afectó a más de 200 servicios, mientras que en el lugar del accidente continuaba la respuesta de emergencia a gran escala en la que participaban la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil y los servicios sanitarios locales.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día sigue vigilando la situación y mantiene su compromiso de apoyar a la comunidad afectada tanto con oraciones como con ayuda práctica.
El artículo original se publicó en el sitio de noticias Revista Adventista de España.






