La Maratón de Milán, celebrada el 12 de abril de 2026, estuvo llena de caras sonrientes, ya que los corredores adventistas participaron para apoyar dos proyectos educativos liderados por ADRA Italia.
«No corro solo por mí. Corro porque cada paso puede convertirse en un futuro para alguien». Este fue uno de los comentarios más conmovedores que se escucharon durante esta maratón solidaria tan especial. El 12 de abril, numerosos corredores se vistieron con las camisetas moradas de ADRA Italia y del fondo 8x1.000 de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, unidos para la Maratón de Relevos de Milán.
El programa 8x1.000 es un sistema tributario italiano en el que los contribuyentes eligen donar el 0,8 % de su impuesto sobre la renta a una religión reconocida o al Estado para proyectos sociales o humanitarios.
Tras el relevo solidario en Roma el 22 de marzo, los corredores llegaron a la capital lombarda con un objetivo común: apoyar las iniciativas educativas de ADRA Italia bajo la bandera de RUN4ADRA.
Continuidad y compromiso comunitario
El evento confirmó su creciente popularidad, con la participación de atletas de todas las edades de iglesias adventistas de diversas partes de la ciudad.
«Muchas personas se detuvieron en nuestro stand porque nos habían conocido en años anteriores», dijo Emiliana Vittorini, jefa de promoción del fondo 8x1.000. «Otros se acercaron a nosotros para saber más. Distribuimos un cuaderno diseñado para contar la historia de nuestros proyectos de una manera única: cada página representa un aspecto del trabajo que nuestras organizaciones llevan a cabo a través de voluntarios y la financiación del 8x1.000. Esto permite a todos experimentar estas historias de manera tangible, ya sea que firmen la asignación de impuestos, trabajen en primera línea o conozcan los proyectos coloreando [los cuadernos]».
La organización de las dos maratones estuvo a cargo de la Opera Sociale Avventista (OSA - Servicio de Beneficencia Adventista) en colaboración con ADRA Italia.
Elisa Gravante, gestora de proyectos de la organización, desempeñó un papel fundamental en las tareas operativas y de recaudación de fondos. «Fue una aventura vivida con gran entusiasmo. Creemos que esto es lo que significa “ser humano”: estar juntos, divertirnos y creer que el cambio aún es posible», destacó Gravante.
Correr por una causa
Los ingresos de las dos maratones ayudan a sostener y mantener la continuidad de los centros educativos de ADRA activos en Gravina in Puglia y Palermo.
En Palermo, el proyecto Sono bravo anch’io [Yo también soy bueno] lleva 11 años en marcha, habiendo apoyado a 100 niños y adolescentes a lo largo de la década. Hoy en día, acoge regularmente a unos veinte estudiantes, guiados por voluntarios de la iglesia y maestros.
«Hacemos más que solo tutoría después de la escuela», explicó Giovanna, una voluntaria del proyecto. «Estudiamos con ellos, jugamos, escuchamos y creamos un espacio donde se sientan cómodos. Cuando un niño tiene dificultades en la escuela, a menudo pierde la confianza en sí mismo. En eso es en lo que trabajamos».
Vincent, un exparticipante, compartió su experiencia: «Llevo once años en Italia. Cuando llegué, el proyecto acababa de empezar y nos reuníamos en la casa de un voluntario. Para mí fue fundamental. Me ayudó a estudiar, pero, lo que es más importante, me ayudó a darme cuenta de que podía tener éxito. Ahora que estoy en la universidad haciendo lo que me gusta, vuelvo al centro como voluntario para hacer por los demás lo que hicieron por mí. Sé de primera mano cuánto puede mejorar una vida el apoyo que se recibe».
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la División Intereuropea.







