La Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) celebró recientemente en Lomé, Togo, el vigésimo aniversario del programa de capacitación en respuesta a emergencias (CRE), impartiendo el curso en francés por primera vez, lo que hizo que la capacitación fuera más accesible para el personal de los países francófonos de toda África.
La capacitación en francés había sido una prioridad de ADRA para la región durante varios años, lo cual refleja el compromiso de la organización de fortalecer la colaboración y la capacidad de respuesta ante emergencias en los países francófonos, señalaron representantes de ADRA.
Ben Issouf Ouedraogo, presidente de la Misión de Burkina Faso y presidente de la junta directiva de ADRA Burkina Faso, fue uno de los 22 participantes de 10 oficinas nacionales de ADRA que asistieron a la capacitación. Ouedraogo señaló que la capacitación reforzó la importancia del papel de ADRA en la misión adventista del séptimo día, especialmente cuando las comunidades se enfrentan a situaciones de emergencia.
Al reflexionar en la pandemia de COVID-19 y los desafíos que esta planteó para las formas tradicionales de culto y ministerio, hizo hincapié en la importancia de seguir sirviendo a quienes lo necesitan, independientemente de las circunstancias.
«Así como ADRA, a través de sus voluntarios, estuvo presente en el terreno, acercándose a las personas para brindar ayuda en los centros de aislamiento y proporcionando suministros esenciales y atención a los afectados, así también la labor de ADRA nunca cesará», afirmó Ouedraogo. «Continuará hasta el regreso de Jesús, respondiendo siempre a las emergencias humanitarias».
Asimismo, alentó a los líderes y miembros de la iglesia a reconocer el servicio humanitario como una expresión esencial de su fe.
«Si los líderes de la iglesia y los creyentes comprenden esta realidad, entenderán que ADRA representa otra forma de vivir la Iglesia; sirve como las manos y los pies de la Iglesia, tendiendo la mano para ayudar a los vulnerables entre nosotros».
Los representantes de ADRA señalaron que esa conexión es particularmente significativa en algunas zonas de África Occidental, donde la Iglesia Adventista tiene una presencia relativamente pequeña en comunidades predominantemente musulmanas. A través de la labor humanitaria de ADRA, la Iglesia puede forjar relaciones y generar confianza con personas de diferentes credos, demostrando compasión mediante el servicio práctico, señalaron.

Iniciativas como la «Iglesia preparada para desastres» de ADRA tienen como objetivo fortalecer aún más esta alianza al proporcionar a las congregaciones conocimientos sobre preparación para desastres y principios humanitarios, equipándolas para servir mejor a sus comunidades en general.
Para Ouedraogo, quien presta servicio en un país de mayoría musulmana, estas relaciones son una parte importante de servir a las comunidades con compasión y respeto.
Desde su inicio en 2006, el programa de CRE de ADRA ha capacitado a 1.028 participantes y se ha llevado a cabo en 33 países, incluida una capacitación virtual durante la pandemia de COVID-19. Más allá de las habilidades técnicas, el programa ha ayudado a establecer una cultura compartida de preparación, conectando a los profesionales humanitarios de las distintas oficinas nacionales y regiones mediante la construcción de las relaciones y la confianza necesarias para responder eficazmente a las emergencias.
«El programa de CRE ha creado una cultura compartida de preparación y una red de personal conectada más allá de sus propias oficinas nacionales y regiones», afirmó Michael Peach, coordinador principal de Preparación para Emergencias de la Red en ADRA Internacional. «Impartir la capacitación en francés por primera vez rompe las barreras del idioma y fortalece estas conexiones de la red. Se trata de forjar las relaciones, la confianza y la capacidad para responder como una sola red».
El artículo original se publicó en el sitio de noticias de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales.






